El presidente peruano, Pedro Castillo, dijo este lunes que partidos minoritarios y grupos económicos que no aceptan que ganó las elecciones quieren sacarlo del poder, en momentos en que la oposición en el Congreso busca su destitución alegando su "incapacidad moral" para gobernar.

Castillo, en un breve mensaje televisado, rechazó asimismo acusaciones que lo vinculan con supuestos actos de corrupción en su entorno, en medio de un escándalo que involucra a un exasesor y que la fiscalía investiga por presunto tráfico de influencias.

"El objetivo de estos grupos es vacar al presidente, sin ningún sustento y con absoluta irresponsabilidad con las consecuencias que estos actos antidemocráticos tienen para nuestra población", afirmó Castillo en un discurso.

Partidos de derecha, entre ellos de la excandidata presidencial Keiko Fujimori que perdió los últimos comicios, presentaron la semana pasada una moción en el fragmentado Congreso en busca de destituir al presidente izquierdista Castillo, a cuatro meses de asumir funciones.

Para poner en marcha esta moción, el Congreso debe reunir -en una sesión que aún no ha sido convocada- 52 votos de los 130 legisladores. Luego conseguir al menos 87 votos para echar al mandatario, un escenario poco probable en estos momentos.

El fin de semana, el canal América Televisión difundió un reportaje sobre reuniones de funcionarios en una vivienda que el mandatario usa como domicilio particular en Lima y donde se habrían realizado supuestamente gestiones de intereses; denuncia que ya investiga el órgano de control del Estado.

"En mi domicilio solo he recibido visitas de carácter personal, por tanto rechazo enérgicamente haber tenido algún tipo de participación en actos irregulares que hayan favorecido algún interés particular", refirió el mandatario.