El presidente de Perú, Pedro Castillo, retó este martes a los congresistas que promueven su destitución a pedir su salida en la calle y en las plazas donde él se dirige a la población, "y no dentro de cuatro paredes".

"Yo quisiera invocar a los congresistas que vengan y caminen conmigo a pedir la vacancia (destitución) en estos espacios", manifestó Castillo mientras se dirigía a la población en una visita a la comunidad campesina de Chopcca, de la céntrica región andina de Junín.

El mandatario se refirió así por primera vez a la moción de destitución que varios partidos de derecha intentan promover en el Congreso, entre ellos el fujimorista Fuerza Popular, a cuya líder, Keiko Fujimori, el mandatario ganó las últimas elecciones presidenciales por un ajustado margen.

Esta moción iniciada por la congresista opositora Patricia Chirinos, del partido derechista Avanza País, llega cuando Castillo apenas tiene cuatro meses en el poder.

Pide a congresistas que también rindan cuentas

"Yo no necesito que la gente que no piensa como el pueblo me pongan una agenda. Piden una vacancia a una persona que ha salido elegida por el pueblo", advirtió Castillo.

"Tanto los congresistas como el Gobierno hemos sido elegidos en la misma fecha y oportunidad. Y desde acá, debo decirles que es momento de que el Congreso le rinda cuentas al país de estos más de 100 días. ¿Qué cosa están haciendo por el Perú?", se cuestionó el gobernante.

Castillo admitió que ha "guardado silencio" y ha sido "respetuoso", pero anticipó que se siente en la obligación de salir a hablar frente a las críticas constantes de la oposición desde el Parlamento.

Para presentar formalmente la moción de destitución presidencial hacen falta 26 firmas de congresistas, y para aceptarla a trámite se requieren 52 votos del pleno del Parlamento, mientras que para que salga adelante se requieren 87 votos de los 130 escaños, equivalente a dos tercios del hemiciclo peruano.

De momento la oposición tiene difícil alcanzar los votos para sacar a Castillo del poder si el presidente mantiene el apoyo del ala dura del marxista partido Perú Libre, con el que ganó las elecciones presidenciales.