Asunción. El presidente paraguayo, Mario Abdo, dijo que presentará la próxima semana al Congreso un proyecto de enmienda constitucional para dar más poder a los militares en el combate al crimen organizado, horas después de un violento asalto para liberar a un narcotraficante en Asunción.

Abdo había mencionado la posibilidad de la enmienda días atrás, pero los planes se precipitaron tras el incidente en el que hombres armados atacaron un vehículo que trasladaba reclusos y rescataron a plena luz del día a un jefe local del grupo criminal brasileño Comando Vermelho.

Un comisario de 47 años murió de un disparo luego del enfrentamiento en la tarde de este miércoles. El mandatario, quien acaba de salir de una crisis política que afectó su popularidad, destituyó al jefe de la Policía y aceptó la renuncia del ministro de Justicia.

"Reafirmo mi voluntad de presentar la semana que viene un proyecto de enmienda para utilizar toda nuestra capacidad. Vamos a (...) darle una nueva misión y darle una cobertura constitucional a las Fuerzas Armadas", dijo Abdo a periodistas.

La propuesta fue criticada por algunos sectores, pero tiene el apoyo de parte del empresariado, que ve el avance de la violencia y el narcotráfico como un obstáculo para las inversiones.

Antes, Abdo había puesto como ejemplo la participación de militares en la lucha contra el crimen en Brasil y Colombia, sin dar otros detalles de la iniciativa.

La propuesta fue criticada por algunos sectores, pero tiene el apoyo de parte del empresariado, que ve el avance de la violencia y el narcotráfico como un obstáculo para las inversiones.

"México militarizó la lucha contra las drogas y fue un gran fracaso. No hay prácticamente experiencias en el mundo donde las Fuerzas Armadas hayan dejado las funciones que les corresponden y se hayan ocupado de la seguridad interna", dijo el exministro del Interior Rafael Filizzola.

Paraguay ya ha movilizado militares para la lucha contra grupos armados en el norte durante el Gobierno del expresidente Horacio Cartes sin mayores resultados.

Sería la segunda enmienda a la Constitución promulgada en 1992, tres años después del derrocamiento de la dictadura de Alfredo Stroessner. Para ser aprobada, debe pasar el trámite legislativo y una consulta popular.