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¿Pueden los "colectivos chavistas" transformarse en una guerrilla en Venezuela?
Jueves, Febrero 7, 2019 - 09:22

DW habló con conocedores del acontecer venezolano sobre el papel que los “colectivos chavistas” podrían jugar en el sostenimiento del statu quo si llegara a consumarse el escenario de una injerencia militar externa.

El presidente en funciones de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció recientemente que “los ejercicios militares más importantes en la historia del país” tendrían lugar entre el 10 y el 15 de febrero. Poco después ordenó incluir a la Milicia Nacional Bolivariana (MNB) en las Fuerzas Armadas nacionales, a pesar de que ese contingente de civiles con fusiles carece de la formación necesaria para defenderlo de una intervención que Estados Unidos no ha descartado.

Hasta ahora, Maduro no ha aludido a los “colectivos chavistas”, el brazo civil armado de la Revolución Bolivariana, que, hasta nuevo aviso, no debe ser confundido con la MNB. Y es precisamente esa omisión la que tiene a muchos preguntándose qué rol pueden jugar esos grupos de choque en el sostenimiento del statu quo si llegara a consumarse el escenario de una injerencia militar externa para reinstaurar el Estado de derecho y la institucionalidad democrática en el país sudamericano.

¿Son los “colectivos” lo suficientemente numerosos y están debidamente apertrechados para encarar a soldados profesionales extranjeros? De no ser así, ¿están ellos en capacidad de librar una guerra de guerrillas o una guerra de resistencia? “No sé qué tan grande es la membresía de los ‘colectivos’; no he encontrado información al respecto en ninguna de las fuentes que abordan el asunto”, dice Günther Maihold, subdirector de la Fundación Ciencia y Política (SWP), de Berlín.

Células informales. “Dudo que los ‘colectivos’ tengan un tamaño fijo; creo, más bien, que éstos se achican o se agrandan dependiendo de la misión que se les asigne. Son células informales, aunque no espontáneas, de jóvenes formados brevemente para ejecutar acciones puntuales y conseguir que cunda el pánico entre civiles desarmados. Eso hicieron en Irán las mesnadas de motorizados en los primeros días de la Revolución de 1979 y al calor de las revueltas de principios de 2018”, recuerda Maihold.

A juicio del politólogo alemán, la sola idea de que los “colectivos” puedan tener la misma capacidad de combate que el Ejército, la Aviación o la Marina de Venezuela es insensata. Víctor Mijares, profesor de Ciencia Política en la Universidad de los Andes de Colombia, arguye que el régimen chavista tampoco puede apostar a una guerra de guerrillas o a una guerra de resistencia contra Estados Unidos. “La topografía del territorio venezolano no lo favorece”, sostiene el especialista.

“Por otra parte, si el chavismo realmente hubiera tenido interés en crear un Ejército popular de resistencia, no habría adquirido el tipo de armamento y de vehículos de uso bélico que le ha comprado a China, a Rusia y a Estados Unidos desde 1999. Además, una guerra de resistencia popular exige algo fundamental que Maduro no tiene: popularidad. Los ‘colectivos’ no parecen capaces de enfrentarse prolongadamente y con éxito a una fuerza regular bien entrenada”, señala Mijares.

Guerra de guerrillas. Aunque Bogotá ha acusado a Caracas de apoyar a paisanos desmovilizados en sus esfuerzos por resucitar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y se teme que algunos de sus excomandantes estén siendo contratados para crear frentes armados que blinden al Ejecutivo de Maduro, Jesús Azcargorta, autor del libro Los partidos monopólicos latinoamericanos, coincide con el investigador de la Uniandes en que los ‘colectivos’ no tienen futuro como guerrilleros.   

“Para repeler al Ejército estadounidense como lo hizo el Frente Nacional de Liberación de Vietnam, los ‘colectivos’ requerirían una capacidad organizativa que no tienen. En 2012, cuando publiqué mi libro, se calculaba que en Venezuela había entre veinte y cien ‘colectivos’. Esa estimación es muy imprecisa, pero, en todo caso, esos grupos solo son lo suficientemente numerosos como para ejercer control social oprimiendo a civiles desarmados”, apunta Azcargorta.

Según el politólogo doctorado en la Universidad de Rostock, los ‘colectivos’ tienen más influencia en los barrios de las grandes urbes que en las zonas rurales. “Y más en Caracas que en otras ciudades”, acota. “Ellos llegan con sus motos adonde los militares no llegan con sus tanques”, esgrime Azcargorta antes de advertir, eso sí, que integrantes de los ‘colectivos’ podrían estar, simultáneamente, entre los más de 360.000 miembros de la MNB pese a los delitos que se les atribuye.

Control social. El Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social (OVCS) describe a los “colectivos” como grupos parapoliciales y paramilitares que actúan en estrecha coordinación con otras fuerzas de seguridad del Estado. “Los ‘colectivos’ ni siquiera disimulan su condición de civiles armados por el régimen. Ellos hacen el trabajo sucio con impunidad para que el Gobierno pueda librar de culpa a sus funcionarios”, explica Marco Ponce, coordinador general de esa ONG, en entrevista con DW.

“Los ‘colectivos’ podrían atreverse a hacer la guerra de guerrillas que Maduro anuncia constantemente, pero dudo que puedan salir triunfantes de la refriega porque, a fin de cuentas, sus miembros son simples delincuentes con cierta formación militar”, añade Ponce. Los civiles desarmados de Venezuela son los que más podrían sufrir a manos de estas falanges, que han sido comparadas más de una vez con los Tonton Macoute del dictador haitiano François Duvalier (1957-1971).

“Este miércoles (6.2.2019) publicamos el informe Situación de la Conflictividad Social en Venezuela en enero de 2019. El mes pasado se registró un incremento considerable en el número de manifestaciones antigubernamentales. Esta vez, también los sectores populares protestaron y el Gobierno los reprimió brutalmente. La Fuerza de Acción Especial (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional y los ‘colectivos’ asesinaron a 35 personas en los barrios”, afirma Ponce.

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Deutsche Welle