Charleston. Los aspirantes presidenciales demócratas atacaron con fuerza a Bernie Sanders en un bullicioso debate celebrado el martes en Carolina del Sur, criticando su ambiciosa agenda económica y advirtiendo de que su nominación sería una "catástrofe" que costaría al partido la Casa Blanca y el control del Congreso.

En un debate marcado por los gritos continuos y el escaso respeto a los límites de tiempo, los rivales de Sanders se unieron para atacar al autodenominado socialdemócrata, al que retrataron como una elección arriesgada para enfrentarse al presidente republicano Donald Trump en noviembre.

"Bernie perderá ante Donald Trump, y Donald Trump y la Cámara (de Representantes) y el Senado y algunos estados pasarán a rojo", dijo el multimillonario exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, agregando que sería "una catástrofe".

El moderado Pete Buttigieg, exalcalde de South Bend, Indiana, criticó a Sanders por los cambios en las estimaciones de costo de propuestas como un sistema de salud gestionado por el gobierno, al tiempo que advirtió de que su liderazgo podría generar caos.

"Bernie perderá ante Donald Trump, y Donald Trump y la Cámara (de Representantes) y el Senado y algunos estados pasarán a rojo", dijo el multimillonario exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, agregando que sería "una catástrofe".

"Les puedo decir exactamente cómo acaba esto. Acaba con cuatro años más de Donald Trump", dijo Buttigieg. "Si creen que los últimos cuatro años han sido caóticos, divisivos, tóxicos y agotadores, imaginen pasar la mayor parte de 2020 con Bernie Sanders frente a Donald Trump".

Sanders, senador por Vermont, lidera la carrera demócrata tras su rotunda victoria de la semana pasada en Nevada, y el debate era la última oportunidad de sus oponentes para intentar frenar su impulso antes de las primarias del sábado en Carolina del Sur y de que 14 estados acudan a las urnas en el Supermartes del 3 de marzo.

Sanders logró mantenerse firme y defendió el cuidado de la salud como un derecho humano, al tiempo que aseguró que su agenda de justicia económica y social -incluido su plan Medicare for All que sustituiría los seguros de salud privados con un programa gubernamental- cuenta con el respaldo de sus compatriotas.

"Si uno quiere ganar a Trump, lo que se necesita es un movimiento de base sin precedentes de gente negra, blanca, latina, nativoamericana y asiática que está levantándose y luchando por la justicia. De eso va nuestro movimiento", dijo.

Subrayando todo lo que estaba en juego en el debate, incluso Elizabeth Warren, senadora por Massachusetts y aliada progresista de Sanders, cargó contra su viejo amigo.

"Creo que sería mejor presidenta que Bernie. Y la razón para eso es que poner en marcha una agenda progresista va a ser muy duro", dijo Warren, que está intentando revivir su complicada campaña tras su pobre desempeño inicial. "No cedí, hice mi trabajo y entonces el equipo de Bernie me machacó".