El secretario de Estado Mike Pompeo se reunió con las tropas estadounidenses y líderes políticos en Irak el miércoles para tranquilizarlos sobre el retiro militar de Estados Unidos de Siria, y advirtió que el archienemigo de Washington, Irán, sigue siendo una amenaza para la seguridad regional.

La visita, que no fue confirmada por el Departamento de Estado hasta que Pompeo salió de Bagdad, se produjo el segundo día de su gira por Oriente Medio, en la que también visitó Jordania, Egipto, Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Kuwait y Omán.

Las tensiones entre Washington y Teherán aumentaron después de que el gobierno de Trump se retiró de un histórico acuerdo nuclear el año pasado e impuso nuevas sanciones a Irán, a la vez que apunta a unir a los aliados árabes para contrarrestar la influencia iraní, que está creciendo particularmente en Irak, Siria y Líbano en los últimos años.

En Bagdad, Pompeo se reunió con el primer ministro iraquí Adel Abdul Mahdi, el ministro de Relaciones Exteriores Mohammed al-Hakim, el presidente del Parlamento Mohammed al-Halbousi y el presidente Barham Salih.

Estados Unidos mantiene a más de 5.200 soldados en Irak más de 15 años después de su invasión del país en 2003 mediante la que derrocó a Saddam Hussein. El Ejército estadounidense apoyó a Irak en la derrota militar de Estado Islámico en 2017 con ataques aéreos y fuerzas especiales.

Pompeo “subrayó el compromiso de Estados Unidos con la soberanía de Irak ... (y) discutió la reciente derrota territorial de ISIS en Siria y la continuación de nuestra cooperación con las Fuerzas de Seguridad de Irak” en su reunión con Abdul Mahdi, según un comunicado del Departamento de Estado.

El presidente Donald Trump no se reunió con ningún líder político iraquí en una visita sorpresa el mes pasado a las tropas estadounidenses en la Base Aérea Al Asad, en las afueras de Bagdad. Ese viaje generó críticas en Irak, sobre todo de los políticos aliados de Irán que dijeron que violaba la soberanía iraquí y pidieron a las tropas estadounidenses que se fueran.

En respuesta a la pregunta de un reportero sobre si quiere que Washington mantenga sus tropas, el presidente Salih dijo que Irak “necesitará el apoyo de Estados Unidos” y expresó su “gratitud a Estados Unidos por su apoyo a lo largo de los años”.

“ISIS está derrotado militarmente, pero la misión no se cumple”, dijo Salih, usando el acrónimo de Estado Islámico. Militantes de EI siguen realizando ataques en el norte de Irak e intentan regresar, según analistas, aunque la violencia se ha reducido significativamente.

Estados Unidos mantiene a más de 5.200 soldados en Irak más de 15 años después de su invasión del país en 2003 mediante la que derrocó a Saddam Hussein. El Ejército estadounidense apoyó a Irak en la derrota militar de Estado Islámico en 2017 con ataques aéreos y fuerzas especiales.

La visita de Pompeo se produce después del abrupto anuncio de Trump el mes pasado de que retirará a las 2.000 tropas estadounidenses de Siria, lo que causó alarma entre los aliados de Washington en la región.