Washington. El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, inició este jueves el proceso para aplicar la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, que podría abrir la puerta a la suspensión de este país del organismo si fracasan antes las gestiones diplomáticas.

"Nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana", anunció Almagro durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.

"Quisiera aferrarme a que usted y su Gobierno asuman la dignidad de asumir errores, de volver a principios que los llevaron a la democracia en Nicaragua", añadió Almagro, dirigiéndose al embajador nicaragüense ante el organismo, Luis Alvarado.

La Carta es un instrumento jurídico aprobado en 2001 para la preservación de la institucionalidad democrática en Latinoamérica.

Nicaragua está inmersa en una crisis desde el estallido el 18 de abril de unas protestas que buscan la renuncia del presidente, Daniel Ortega. La crisis ha dejado 325 muertos desde abril, según la CIDH, de los cuales el gobierno solo reconoce 199.

Su artículo 20 establece que el secretario general o cualquier Estado miembro de la OEA puede solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente cuando en un país de la organización "se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático".

Entonces, el Consejo Permanente de la OEA debe decidir si existe esa "alteración" del orden democrático y, a partir de entonces, se pueden tomar distintas gestiones diplomáticas. De fracasar estas, se inicia un proceso que podría llevar a la convocatoria de una Asamblea General extraordinaria, el foro político más importante de la OEA, en el que los cancilleres de América podrían suspender a un Estado miembro si estima que "se ha producido la ruptura del orden democrático".

Nicaragua está inmersa en una crisis desde el estallido el 18 de abril de unas protestas que buscan la renuncia del presidente, Daniel Ortega.

La crisis ha dejado 325 muertos desde abril, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),  aunque algunos grupos elevan la cifra a 545 las víctimas mortales. El gobierno solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado. 

"Seria preocupación" por la libertad de prensa. Por otra parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este mismo jueves su "seria preocupación" por la "intensificación" de las acciones del Gobierno nicaragüense para acabar con los "últimos espacios disponibles" destinados al ejercicio de la libertad de expresión.

La vicepresidenta de la CIDH, Esmeralda Arosemena de Troitiño, se expresó así durante una reunión del Consejo Permanente de la OEA y tras las acciones tomadas contra medios como el canal 100% Noticias, críticos con el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

"Hay una seria preocupación porque en días pasados el Gobierno de Nicaragua ha intensificado sus acciones dirigidas a cerrar los últimos espacios democráticos disponibles para el ejercicio de los derechos humanos y, en especial, de la libertad de expresión", afirmó Arosemena de Troitiño.