Río de Janeiro. El presidente de Brasil, Michel Temer, dejará la Presidencia este martes con la mayoría de los deberes cumplidos y habiendo logrado una retomada de la economía del país desde que asumió el poder, en mayo de 2016, aseguraron expertos a Xinhua.

"Temer recibió un país hundido y sin rumbo. Usando las herramientas de la política tradicional brasileña, resituó Brasil en el buen camino y entrega un país mucho mejor del que recibió. Ese es un buen momento para apreciar su legado", afirmó la profesora de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica (PUC) Vera Chaia.

Según ella, "Temer asumió el gobierno con una prioridad clara: arreglar la economía, deshaciendo los errores del gobierno de Dilma Rousseff y arreglando un problema estructural de nuestras cuentas públicas: la trayectoria explosiva del gasto, que si no es controlada, enterrará el país. Para ello, se rodeó de un equipo económico de primer nivel", comentó.

Entre las medidas económicas adoptadas por el gobierno de Temer, Chaia destacó el techo para los gastos públicos y el fin de los subsidios del banco estatal de desarrollo (BNDES) a grandes empresas, pagadas con dinero público.

Temer aprobó una reforma laboral que ha reducido drásticamente la cantidad de procesos laborales en la Justicia, uno de las grandes distorciones de la economía del país.

También aprobó una reforma laboral que ha reducido drásticamente la cantidad de procesos laborales en la Justicia, uno de las grandes distorciones de la economía del país, ya que dificultan a los emprendedores y mantiene el desempleo alto siempre que la economía no esté funcionando bien.

"En educación, la reforma del enseño medio garantizará currículums obligatorios más cortos, dando más flexibilidad para diferentes casos y necesidades. Además, es un paso importante en la dirección del enseño de tiempo integral", explicó la experta, quien también se refirió a la ley sobre las empresas estatales.

"Es una ley que garantiza más profesionalismo y menos participación política de las empresas públicas. Y, para finalizar a lo grande, todavía abrió la participación internacional en las empresas áreas brasileñas, lo que ayudará a dinamizar un sector muy problemático", comentó Chaia.

Por su parte, el analista político de la universidad Mackenzie Rodrigo Prando afirmó que "los resultados de la gestión de Temer son más que visibles. Marcha entregando un país con la inflación y los intereses bajos y en crecimiento económico. El desempleo y el endeudamiento de las familias están a la baja. Subimos posiciones en el ranking de la facilidad de hacer negocios. Estamos preparados para crecer nuevamente", comentó.

"Temer utilizó los trucos de la vieja política, aún sabiendo que es uno de los males del país. Supo negociar cargos y partidas económicas para aprobar las medidas y mantenerse en el poder, a pesar de los ataques que recibió. Se garantizó el apoyo del funcionalismo público con aumentos generosos", comentó.

Para Prando, "se podría resumir diciendo que Temer tuvo éxito en los resultados, pero fue un fracaso en la opinión pública, ya que no supo reaccionar adecuadamente con las dos denuncias por corrupción que recibió o incluso con la huelga de camioneros que paralizó el país en mayo. En ambos casos, se salvó por su capacidad de negociar, no por sus explicaciones ante la opinión pública".

El profesor en Ciencia Política de la universidad Mackenzie pone un pero en la gestión de Michel Temer: "el no haber podido aprobar la crucial reforma de la Seguridad Social, precisamente porque coincidió con una denuncia de la Fiscalía por corrupción ante la que no fue muy convincente con sus explicaciones".

"Para mi, la gestión Temer, dentro de los límites de tiempo, opinión pública y presión política que enfrentó, funcionó. Jair Bolsonaro recibirá de sus manos un generoso regalo de Navidad, y Brasil, aunque ingrato, sale beneficiado de su gobierno", finalizó Rodrigo Prando.