EE.UU.- El presidente estadounidense, Donald Trump, culpó a los miembros del Partido Demócrata de las muertes de los dos niños indocumentados que han fallecido en las últimas semanas mientras estaban bajo custodia de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por su sigla en inglés).

"Cualquier muerte de niños u otras personas en la frontera es estrictamente culpa de los demócratas y sus patéticas políticas de inmigración que permiten a las personas hacer un largo viaje pensando que pueden ingresar ilegalmente a nuestro país", apuntó Trump en su cuenta de Twitter.
El tuit endureció su tono después de un mensaje anterior en Twitter este sábado, que decía que el próximo paso en el estancamiento presupuestario de ocho días sobre la financiación del muro fronterizo pertenecía a los demócratas.

"Estoy en la Casa Blanca esperando a que los demócratas se acerquen y hagan un trato en tema de seguridad de fronteriza", escribió Trump en Twitter. Pero los miembros del Congreso, la mayoría de ellos en casa durante las vacaciones, continuaron manteniendo perfiles bajos, y no hubo signos evidentes de ningún avance inminente.

Muerte de dos niños guatemaltecos. Sus comentarios se produjeron después de la muerte por separado de dos niños guatemaltecos, de siete y ocho años, que cruzaron la frontera ilegalmente con familiares que fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. En este sentido, Trump argumentó que los dos niños "estaban muy enfermos" antes de estar bajo custodia de la CBP y cargó contra el padre de la niña por no haberle dado agua "en días".

Hace tres días, la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kirstjen Nielsen, atribuyó la muerte de un niño al incremento de las detenciones en la frontera y al hecho de que cada vez más inmigrantes llegan enfermos.

Según la funcionaria, en los últimos dos meses la Patrulla Fronteriza (CBP) ha detenido 139.817 inmigrantes indocumentados en la frontera con México, un 86% más que los 74.946 arrestados en el mismo período del año pasado.

Nielsen responsabilizó a los traficantes, contrabandistas y a los propios padres de los niños de "poner en riesgo (su vida) al embarcarse en el peligroso y difícil viaje hacia el norte" y dijo que es patente que los indocumentados, "especialmente los niños, cada vez presentan más problemas médicos y albergan enfermedades" causadas por la dureza de dicho periplo.