El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, ha anunciado el despliegue de patrullas policiales para garantizar que se cumple el "aislamiento social" recomendado por el Gobierno para combatir el coronavirus, si bien ha insistido en que, por ahora, no es necesario declarar la cuarentena obligatoria.

"Soy el presidente del Covid-19", dijo Lacalle Pou en una de las muchas reuniones que mantuvo el lunes para evaluar la evolución de la pandemia en Uruguay, donde de momento deja 162 casos confirmados.

El mandatario uruguayo indicó que, si bien "el acatamiento es muy grande", el Gobierno ha decidido "intensificar la exhortación" al mismo "con la presencia de patrulleros, de agentes policiales" para "incomodar" a quienes no lo respeten.

Uruguay ha declarado la "emergencia sanitaria" y ha cerrado sus fronteras con Argentina y Brasil, aunque todavía permite el tráfico comercial y de trabajadores transfronterizas por las mismas.

Al margen de las discrepancias en torno a las medidas preventivas, los partidos políticos de Uruguay se han mostrado dispuestos a aplazar las elecciones locales previstas para el próximo 10 de mayo, según informa el diario uruguayo 'El País'.

Lacalle Pou descartó imponer una cuarentena obligatoria, algo que ya han hecho países vecinos, argumentando que, si lo hace, tendrá consecuencias jurídicas, incluidas penales, en quienes no la respeten.

"Quien proponga seriamente el aislamiento social debe estar dispuesto a aplicar las medidas que incluso pueden llevar al delito de desacato, que tiene pena de prisión. ¿Alguien en serio, con responsabilidad, está dispuesto a llevar detenido, a llevar ante un juez, ante un fiscal, a un uruguayo?", planteó.

Además, ha advertido en contra de "la tentación de hacer política" en medio de esta emergencia sanitaria, en respuesta a los llamamientos desde la oposición para que endurezca las medidas preventivas. "Somos un Gobierno responsable y cuidar a los uruguayos es nuestra preocupación", zanjó.

Al margen de las discrepancias en torno a las medidas preventivas, los partidos políticos de Uruguay se han mostrado dispuestos a aplazar las elecciones locales previstas para el próximo 10 de mayo, según informa el diario uruguayo 'El País'.

Así, lo expresaron los representantes de los partidos políticos en una reunión celebrada el lunes con la vicepresidenta, Beatriz Argimón, en el Palacio Legislativo, si bien la 'número dos' explicó que no se tomará la decisión definitiva hasta "consultar a juristas" para respetar el marco legal.

"Para nosotros es de sentido común que las elecciones se aplacen y yo diría de hacerlo lo más cercano a fin de año posible, la prioridad hoy es la pandemia y los efectos sobre la población", dijo el vicepresidente del opositor Frente Amplio, José Carlos Mahía.