El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha anunciado este viernes una ampliación de las restricciones vigentes por la pandemia de COVID-19 hasta el 21 de mayo, al tiempo que ha advertido que la situación "no está resuelta".

En un mensaje grabado desde la Casa Rosada y compartido a través de la red social Twitter, Fernández ha reconocido que Argentina ha conseguido contener "el crecimiento exponencial de casos de coronavirus en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)" pero ha avisado de que "las próximas semanas pueden llegar a ser muy duras". "Debemos continuar con medidas", ha zanjado.

"Hay zonas del país que están en situación de alarma epidemiológica, donde el sistema de salud está muy tenso", ha justificado, explicando que "allí --zonas como el AMBA-- se restringirá la circulación y actividades locales hasta las 19.00 horas (hora local) y (...) clases exclusivamente (...) a distancia".

Las clases únicamente se impartirán solo a distancia "donde la pandemia lo exige", ha reiterado el mandatario, que ha abogado por "poder lograr una presencialidad cuidada" en las escuelas. Después de señalar que, para el Gobierno, "la educación es prioritaria", ha remarcado que "en más de 20 provincias argentinas hay clases presenciales".

Según reporta la agencia Europa Press, el mandatario ha sostenido que "el esfuerzo colectivo vale la pena" para enfrentar la ola de contagios de COVID-19 en Argentina y ha asegurado que comprende las "dificultades económicas y educativas" que tienen aparejadas las restricciones, informa la agencia de noticias oficial argentina, Télam.

No obstante, ha subrayado que, frente al coronavirus, hay que tomar "medidas firmes" y ha especificado que las nuevas medidas no tienen "especulación política". "Es mi responsabilidad tomar medidas contundentes para evitar que el descuido nos arrastre a un escenario de mayor gravedad", ha concluido.

Hasta el momento, las autoridades sanitarias argentinas han constatado más de 2,9 millones de personas contagiadas de COVID-19, incluidas más de 63.500 víctimas mortales a causa de la enfermedad.

Mientras tanto, en Paraguay advierten que el coronavirus podría convertirse en la primera causa de muerte, según Edgar Tullo, titular de la Dirección de Información Estratégica del Ministerio de Salud. 

De acuerdo a la información citada por Abc, el 2020 cerró con 2.262 defunciones por coronavirus y este año, antes de cerrar el cuarto mes, las muertes por este motivo ya son más de 3.800.

El funcionario recordó que históricamente la principal causa de muerte eran las enfermedades circulatorias como insuficiencias cardiácas, hipertensión, trombosis y otros. Conforme a las últimas estimaciones, Paraguay podría alcanzar las 7.718 muertes y 318.240 contagios para la quincena de mayo. 

* Con información de Europa Press.