Sao Paulo. La mayoría de los brasileños apoya medidas de distanciamiento social más estrictas para combatir la pandemia del nuevo coronavirus, según un sondeo de Datafolha publicado este miércoles.

Eso contrasta con la posición del presidente Jair Bolsonaro, quien ha atacado consistentemente las políticas de confinamiento, que buscan frenar la propagación del virus, por considerarlas un "veneno" que podrían matar a más personas que el brote, debido al desempleo y el hambre.

El sondeo publicado en el diario Folha de S.Paulo mostró que un 60% de los brasileños apoya políticas más restrictivas, un 37% se opone y un 3% no está seguro o le resulta indiferente.

Hasta este martes, Brasil había registrado 24.512 muertes debido al COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, con 391.222 casos confirmados en la mayor economía de América Latina.

La mayoría de las ciudades y estados en Brasil han implementado algún tipo de medida de distanciamiento físico, cerrando negocios no esenciales e instando a la gente a permanecer en casa, pero pocos han aplicado políticas obligatorias que deban ser fiscalizadas por la policía.

El sondeo mostró una caída del cumplimiento de las medidas de confinamiento menos estrictas que actualmente están en vigor en estados ciudades de Brasil. Cerca de un 35% de los consultados dijo que salía de su casa, lo que se compara con un 27% el 27 de abril, cuando se realizó el sondeo previo.

Un 13% dijo que sigue en aislamiento total, frente al 16% de la consulta anterior.

Datafolha realizó 2.069 entrevistas por teléfono entre lunes y martes. El margen de error del sondeo es de 2 puntos porcentuales.