Río de Janeiro. Los dos Carnavales más famosos de Brasil, el de Río de Janeiro y Salvador, podrían no celebrarse el año que viene si no hay hasta entonces una vacuna contra la pandemia de COVID-19, informaron sus organizadores.

Ambos Carnavales reúnen cada año a centenares de miles de personas y son una de las principales atracciones de Brasil. En 2021, la semana de Carnaval está previsto que se celebre del 14 al 21 de febrero.

Las escuelas de samba del Grupo Especial (1ª división) del Carnaval de Río de Janeiro se reunieron con los organizadores del evento y cinco de las doce participantes (Mangueira, Imperatriz Leopoldinense, Vila Isabel, Beija-Flor y São Clemente) se manifestaron a favor de no realizar los tradicionales desfiles si no hay una vacuna contra la COVID-19.

Una de las opciones que hay sobre la mesa es trasladar el Carnaval de febrero a mediados de 2021, en Semana Santa, en abril, o en Corpus Christi, en junio.

Otro Carnaval que peligra es el de Sao Paulo, la mayor ciudad del país. El gobernador del Estado, Joao Doria, afirmó que podría suspenderse el Carnaval y el famoso Reveillon (nochevieja) si no hay una vacuna contra la COVID-19.

"Sin vacuna es inviable realizar el Carnaval en cualquier fecha, sea febrero o en junio. Hoy, las decisiones judiciales tienen mucha fuerza. Hay el riesgo de hacer altas inversiones y más adelante, que los contagios vuelvan a subir y la Justicia determine la suspensión", explicó el presidente de Vila Isabel, Fernando Fernandes.

"¿Cómo quedaría la consciencia de un dirigente en el caso que ocurra la muerte de 50 componentes que tengan desfilado en su escuela?", se preguntó el presidente de Mangueira, Elias Riche.

En Salvador, su alcalde, ACM Neto, es el principal defensor del cambio de fechas.

"Primero, tenemos que esperar para ver si tenemos una vacuna que pueda asegurar la inmunidad. Si no se puede hacer con seguridad, propondré a los alcaldes de las principales ciudades que hacen el Carnaval en Brasil para que pensemos en un aplazamiento conjunto del Carnaval del año que viene", dijo Neto a la televisión CNN Brasil.

Otro Carnaval que peligra es el de Sao Paulo, la mayor ciudad del país. El gobernador del Estado, Joao Doria, afirmó que podría suspenderse el Carnaval y el famoso Reveillon (nochevieja) si no hay una vacuna contra la COVID-19.

"Eventos donde no hay control de cuantas personas participan y hay una aglomeración enorme no están en la visión próxima para el centro de contingencia. Están previstos, como mínimo, para la fase azul de flexibilización, y no es una situación que tenemos prevista para las próximas semanas o meses", afirmó Doria en rueda de prensa.

Según el Gobierno brasileño, el Carnaval de 2020 fue seguido por millones de personas en todo Brasil, y movió cerca de 8.000 millones de reales (unos US$1.500 millones), el mayor valor desde 2015.