Una reciente encuesta sobre cómo está afectando el Coronavirus en Latinoamérica, realizada por la empresa Bare International a través de entrevistas en 16 países de la región, dejó ver los reales efectos que está provocando la pandemia.

Datos sobre educación, salud, comportamiento de compras, servicios básico y trabajo, fueron evaluados por el estudio, que se realizó entre el 24 y 25 de marzo en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México Nicaragua, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay.

Uno de los datos más relevantes, tiene que ver con el trabajo a nivel regional. El estudio muestra que hasta el momento, los países que se han visto más afectados por esta medida son: Colombia 19%, Ecuador 27%, Panamá 25% y Puerto Rico 33%.

Otros indicadores importantes, revelan que un 39% de los encuestados trabaja como independiente. De estos, un 79% no ha logrado funcionar con normalidad. Del total de trabajadores, solo el 1% no se encuentra trabajando, pero se le pagará la totalidad de su sueldo y el 2% ha visto pausado los procesos de selección en los que estaba participando.

Sobre las áreas más afectadas, destacan la de los servicios (35%), comercio (19%), educación (11%), turismo (7%), seguido de informática, administración y salud.

En cuanto a las medidas adoptadas por los empleadores de Latinoamérica, el 35% afirma que habrá despidos en el lugar donde se encuentra trabajando. Mientras que el 31% dice que su empresa mantendrá la misma cantidad de personal. El 34% se encuentra en una situación de incertidumbre.

Los mercados latinoamericanos no creen que los comercios se encuentren preparados para enfrentar eventos de este tipo de magnitudes, de hecho solo un 23% cree que podrán afrontar las altas demandas de manera apropiada.

En relación a reducción de sueldos, el 29% dice que no recortarán los sueldos, mientas que el 35% verá su ingreso líquido afectado por la situación. Tan solo un 36% tiene incertidumbre sobre cuándo será su remuneración durante marzo, ya que su empleador no se lo ha comunicado.

Compras. En el área de compras, tan solo un 50% ha cambiado la modalidad en la que se abastece de víveres, mientras que la otra mitad continúa yendo a diferentes supermercados, ferias libres u otro tipo de comercios. El 62% paga con tarjetas de crédito y un 63% con tarjetas de débito. Un 2% prefiere utilizar PayPal y 25% de los encuestados continúa utilizando efectivo.

En general, los mercados latinoamericanos no creen que los comercios se encuentren preparados para enfrentar eventos de este tipo de magnitudes, de hecho solo un 23% cree que podrán afrontar las altas demandas de manera apropiada.

Sobre los servicios de delivery, un 74% ha visto una reducción en los productos ofrecidos y un 61% demora en las entregas.

Servicios básicos. Respecto a la interrupción de servicios básicos, el 23% de los encuestados ha presentado algún problema con la entrega de estos. De este grupo, un 47,8% de las personas ha tenido dificultades con servicios de telefonía e internet hogar, principalmente en Chile y Argentina.

En servicios como de Agua y Luz, esta categoría de servicios se ha visto afectada en una cantidad idéntica, equivalente a un 28,4%. En cuanto a telefonía e internet móvil, el 35,8% de las personas no ha podido usar los servicios de comunicación móvil con fluidez.

Eduación.  En el área de educación en tiempos de crisis, el 78,6% de los encuestados se encuentran estudiando o tienen a algún familiar que se encuentre inscrito en una institución educacional.

Sobre este punto, la perspectiva de los diferentes evaluadores es bastante variadas y algunas opiniones al respecto o problemáticas están relacionadas con que los países no cuentan con una cobertura nacional de recursos informáticos para desarrollar la metodología de educación online.

Sin embargo, hasta el momento un 85% de las instituciones de educación ha cambiado la modalidad de impartir clases a plataformas en línea. En países como Ecuador y México existen instituciones que no han cambiado de modalidad y mantienen parado los procesos formativos del alumnado.

Sobre si consideran que este tipo de educación es apropiada, el 64% asegura que sí. Sin embargo, Chile, Colombia y Panamá son los países que presentan mayor resistencia a este tipo de cambio.