El continente americano superó este martes a Europa y se convirtió en el continente con más casos del nuevo coronavirus: 1,74 millones frente a los 1,73 millones del Viejo Continente, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Estados Unidos los muertos superan los 80.000 y en Brasil los 12.000.

América Latina pasó de un caso confirmado, el 26 de febrero en Brasil, a contabilizar esta semana cerca de 380.000 casos de contagio oficiales. Sin embargo, esta cifra, según expertos y medios locales, sería mucho mayor. Algunos países de la región, como México, Nicaragua o Venezuela, vienen siendo criticados por dar, al parecer, cifras alejadas de la realidad.  

"Desgraciadamente no se puede confiar en nada los casos registrados por estos tres países, especialmente porque no están haciendo suficientes pruebas. No se sabe si no tienen la capacidad de registrar las muertes o si saben, pero no las dicen", asegura Michael Touchton, docente líder de salud global del Instituto de Estudios Avanzados de las Américas de la Universidad de Miami. 

AMLO vs. la prensa. En México, donde hasta la fecha se registraron más de 36.000 contagiados y 3.500 muertos, el presidente Manuel López Obrador (AMLO) arremetió contra algunos medios locales y extranjeros por poner en duda las cifras oficiales de casos positivos y muertos por COVID-19.

AMLO se refirió en especial a una investigación qué publicó el periódico estadounidense The New York Times que señalaba que su Gobierno ocultaba cifras sobre el aumento de número de fallecidos en la capital mexicana. 

En México, donde hasta la fecha se registraron más de 36.000 contagiados y 3.500 muertos, el presidente Manuel López Obrador (AMLO) arremetió contra algunos medios locales y extranjeros por poner en duda las cifras oficiales de casos positivos y muertos por COVID-19.

"Actuaron de manera tendenciosa, faltó ética. Si actuamos con apego a la verdad y no mentimos, no robamos, no traicionamos al pueblo, pues no hay nada que temer, aunque se trate de The New York Times", señaló el mandatario mexicano durante su conferencia diaria, sin desmentir la información.

Por su parte, el subsecretario de Salud de México, Hugo López-Gatell, explicó a medios locales que las muertes por coronavirus se contabilizan no solo a través de pruebas de laboratorio sino por consenso médico: "Porque a veces no se alcanza a hacer la prueba antes del deceso".  

"Los gobiernos regionales en México, algunos en manos de la oposición, salen con cifras mayores que después se contradicen con el conteo nacional. Hay órdenes que vienen del Gobierno y sus aliados para no compartir información. México empezó muy tarde a implementar medidas en la salud pública ante la pandemia ", explica el experto Touchton. 

Nicaragua y Venezuela, un caso aparte. Mientras tanto, no solo el coronavirus es motivo de preocupación para los nicaragüenses, sino también el silencio de sus autoridades. Exministros de salud enviaron esta semana una carta al director de la OMS, Tedros Ghebreyesus, y a la directora de la OPS, Carissa Etienne, explicando que el Gobierno de Daniel Ortega, que asegura tener 25 contagiados y 8 muertos por COVID-19, "no realiza acciones de prevención y contención. En la fase actual tampoco se han realizado las labores de mitigación. Esta situación es todavía más grave, considerando la limitada capacidad del sistema público de salud".

Días antes, un grupo de médicos había renunciado por la falta de condiciones para ejercer su trabajo, otros denunciaron haber sido despedidos por criticar el manejo de la crisis. En Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmaba este martes 422 casos de COVID-19 y 10 fallecidos. Cifras también criticadas por voces de la oposición y medios locales.

"Un factor importante aquí es el hecho de no saber a quién se reporta qué en estos países. Seguramente no corresponde a una estrategia intencional de manipular la data sino que simplemente no se cuenta porque probablemente no se tiene la capacidad para ello", dice Bettina Schorr, del Instituto de Estudios Latinoamericanos de Berlín (LAI). 

Sin embargo, para el experto Touchton, en Nicaragua no existen siquiera medidas frente a la pandemia, ni las recomendaciones mínimas como el "quédate en casa": "No se sabe cómo están contando sus muertos, pero sí sabemos que están haciendo muy pocas pruebas. Sería mejor hablarle con la verdad a la población porque salvaría vidas y eso es ahora lo más importante". 

¿Conflicto de interpretación? Esta situación, según la experta del LAI, no es tan distinta a lo que ocurre, por ejemplo, en Alemania: "Aquí también las cifras son disputadas porque no hay certeza. Algunos dicen que hay más infectados, otros dicen lo contrario. Por un lado, esta pandemia tiene un conflicto sobre la interpretación de los datos porque es algo muy nuevo que no conocemos", comenta Schorr. 

Algunas posibles razones para no revelar las cifras reales, además, sería para evitar el pánico en la población y acelerar la economía. "Estos Gobiernos no quieren asustar a la población, quieren abrir las empresas lo más rápido posible porque, sobre todo Nicaragua y Venezuela, sufren mucho con una economía cerrada", dice Touchton.

Un punto que comparte Schorr y recuerda que estos dos países "siempre están muy polarizados, tienen desde hace muchos años conflictos sociales y donde existe el peligro real que se mezcle el tema sanitario con la política".