Río de Janeiro. La deforestación en el Amazonas brasileño creció un 85% en 2019 en comparación al nivel del año previo, según el sistema de advertencia basada en datos del Instituto Nacional de Investigación Espacial del Brasil (INPE).

El año pasado el área con advertencias de deforestación sumó 9.166 kilómetros cuadrados frente a los 4.946 kilómetros cuadrados de 2018, según información del Sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (DETER) del INPE divulgada el martes.

Las cifras del DETER no se consideran datos oficiales de deforestación. Los números que sí se toman como oficiales son los del Programa de Cálculo de Deforestación de la Amazonia (PRODES), también gestionados por el INPE.

Según información del PRODES divulgada en noviembre, la deforestación de la selva amazónica de Brasil tocó su mayor nivel en más de una década en 2019, llegando a 9.762 kilómetros cuadrados, un alza de un 29,5%, respecto al año previo.

Encuanto al número de incendios, no llegó a ser tan grave como en 2017 -cuando se registró un récord de 107.439 focos de fuego. pero si fue el tercer año con mayor número de incendios forestales en la Amazonía desde que el INPE comenzó a contabilizar los focos de fuego con la ayuda de imágenes de satélite en 1998.

Investigadores y ambientalistas culpan al gobierno del presidente Jair Bolsonaro por alentar la explotación del Amazonas y por despojar de atribuciones al Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA).

Bolsonaro niega tener esa responsabilidad y acusa a los gobiernos previos por el agravamiento de la deforestación. El mandatario afirma que políticas como los recortes de presupuestos en agencias como IBAMA se fijaron antes de que él asumiera la presidencia, el 1 de enero.

El presidente de Brasil defiende la explotación de los recursos naturales del mayor bosque tropical del mundo y ha condenado en repetidas ocasiones el "ecologismo extremista" de las ONG.

Esto llevó a que líderes como su homólogo francés, Emmanuel Macron, criticaran fuertemente la posición del mandatario brasileño, que se vio obligado a enviar militares para ayudar a los bomberos a combatir el fuego.

*Con información de Reuters y DW.