Montevideo. El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, advirtió este lunes que existe cierto relajamiento de la población en el cumplimiento de las medidas para evitar la propagación de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19).

"Nos relajamos un poco, lo vemos en todos lados", dijo el mandatario durante un recorrido por la ciudad de Treinta y Tres (250 kilómetros al noreste de Montevideo), donde se registra el principal foco de la enfermedad.

En esa localidad, capital del departamento homónimo, el gobierno anunció medidas para frenar el brote, que contabilizaba 18 casos de un total de 37 casos activos que tenía el país el domingo.

"Con lo que está pasando retrocedimos algunos casilleros. Lo que estábamos pensando de volver a esa nueva normalidad hoy nos obliga a poner pausa", sostuvo Lacalle en conferencia de prensa.

"Nos obliga a ir para atrás todo lo necesario. Lo hacemos con pesar, pero es nuestro deber", manifestó.

"Está habiendo fiestas, yo entiendo la necesidad de juntarse, pero no estamos todavía a tiempo", puntualizó.

En ese sentido, el presidente señaló que "es muy importante que estos días se apriete el control, porque si no, vamos a tener una recaída".

Lacalle anunció que en la ciudad de Treinta y Tres (de unos 25.000 habitantes) se suspenderán las clases presenciales de la enseñanza hasta el próximo 3 de julio.

También se implementarán puestos de control sanitario en los puntos de ingreso y egreso de la localidad, con monitoreo de temperatura, entre otras medidas, y se realizarán 1.000 test (pruebas) de detección de COVID-19.

El gobernante afirmó que confía en que esta ciudad demostrará, "como lo hizo Rivera (en la frontera con Brasil, donde hubo otro foco importante semanas atrás)" que "con las medidas del gobierno y la libertad responsable vamos a frenar el contagio y podremos pensar en nuevas aperturas".

Lacalle encabezó la reunión del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), en la que también participaron los ministros de Salud, Daniel Salinas y de Defensa, Javier García.

Con una epidemia bajo "relativo control", Uruguay impulsa un proceso de reactivación escalonada de las actividades, supervisado por el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) que asesora al gobierno.