La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) observó un preocupante deterioro de la situación de la libertad de prensa en América Latina en 2018. Esto, por un empeoramiento de las condiciones de trabajo de la prensa en la mayoría de los países de la región, donde los periodistas siguen sufriendo con frecuencia agresiones violentas, presiones y la censura del Estado.

De los países de Latinoamérica, solo uno se encuentra entre aquellos que cuentan con una buena situación de libertad de prensa: Costa Rica (10°), nación que no varió su posición respecto a la medición del año anterior. Mientras, el segundo país con mayor libertad de prensa, Uruguay, se situó en el puesto 19° (categoría satisfactoria)  y avanzó una posición respecto a la clasificación de 2018. En tanto, Chile (46°), fue considerado la tercera nación con mayor libertad de prensa en Latinoamérica en esta versión 2019, aunque con un detalle: registró un descenso de 8 puestos respecto al índice anterior.  Ello hizo que el país se ubicara, finalmente, en una categoría de situación problemática respecto a su libertad de prensa, de acuerdo a RSF.  

El resultado de Chile obedece -según el análisis- a que no se respetó el secreto de las fuentes periodísticas y se registraron numerosos casos de procesos judiciales "abusivos" contra periodistas que trataban temas delicados, como las reivindicaciones de las comunidades Mapuches y la corrupción de los políticos.

Cabe señalar que junto a Chile, otros 8 países -que subieron o bajaron en la clasificación frente a la versión 2018- se ubicaron en categoría de situación problemática: Argentina (57°, -5), Haití (62°, -2), Panamá (79°, +12), El Salvador (81º, -15), Perú (85°, +3), Ecuador (97°, -5), Paraguay (99º, +8) y Brasil (105º, -3).

El país más peligroso del continente para la prensa sigue siendo México, donde fueron asesinados al menos 10 periodistas en el 2018. "La complicidad de políticos y funcionarios corruptos con miembros del crimen organizado, amenaza gravemente la seguridad de los periodistas", afirma RSF.

Mientras, en la categoría de situación de dificultad, están: Bolivia (113º, -3), Nicaragua (114°, -24), Guatemala (116º), Colombia (129º, +1), México (144º, +3), Honduras (146º, -5) y Venezuela (148º, -5).

Cuba (169º, +3), en tanto, se mantiene en el último lugar regional, en la categoría de mucha dificultad, que es la última de las cinco contempladas por RSF para elaborar su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa.

En cuanto a la clasificación global de la RSF, esta fue encabezada por Noruega (1°), Suecia (2°) y Finlandia (3°), países que fueron seguidos por Holanda y Dinamarca en los primeros 5 puestos. Mientras, las 5 naciones peor clasificadas en el listado fueron Turkmenistán (180°), Corea del Norte (179°), Eritrea (178°), China (177°) y Vietnam (176°).

Corta duración. La organización RSF destaca que la ligera mejora observada en Latinoamérica en la edición anterior de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa duró poco. Según el nuevo análisis, el ambiente en que trabajan los periodistas es cada vez más hostil.

Como ejemplo de ello, el informe señala que en 2018, durante las elecciones celebradas en México, Brasil, Venezuela, Paraguay, Colombia, El Salvador y Cuba, se registró un aumento de las agresiones a periodistas. "Estos incidentes contribuyeron a crear un clima generalizado de desconfianza, y a veces de odio, hacia la prensa", señala el estudio.

La situación también se deterioró en Argentina (57º, -5) y Ecuador (97º, -5), donde la elección del presidente Lenín Moreno, en mayo de 2017, redujo las tensiones entre el gobierno ecuatoriano y muchos medios de comunicación privados. No obstante, este avance fue eclipsado por el secuestro y asesinato de un equipo de periodistas del diario El Comercio en la frontera entre Ecuador y Colombia.

Los peores de la región. Nicaragua es el país que tuvo el mayor deterioro del continente en el 2018, al caer 24 puestos para situarse en la posición 114 de la Clasificación. La represión ejercida por el gobierno de Daniel Ortega contra la prensa independiente dio un nuevo giro en abril de 2018 al agravarse la crisis política, estigmatizando a los periodistas, que sufrieron campañas de acoso y amenazas de muerte.

RSF también advierte sobre la situación en Venezuela, que baja cinco puestos y se acerca "peligrosamente" a la zona negra de la Clasificación. La organización registró en el 2018 un número récord de detenciones arbitrarias y de actos violentos perpetrados por las fuerzas del orden y los servicios de inteligencia venezolanos, así como expulsión de su territorio de periodistas extranjeros.

En paralelo, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) privó de frecuencia de difusión a emisoras de radio y canales de televisión que consideró demasiado críticos con el gobierno

En tanto, Cuba se mantiene como el peor calificado de la región por 22º año consecutivo. ocupando la posición 169 en la Clasificación. Sin embargo, en esta edición tiene una mejora de tres puestos dado a que la cobertura de internet ha mejorado progresivamente en la isla, lo que permite que las voces independientes y los blogueros sean escuchados.

Por último, en este tramo RSF destaca la situación de Bolivia como no menos alarmante. En el informe, afirman que sigue el modelo cubano, controla la información, aplicando censura y haciendo callar a las voces más críticas del país.

Centroamérica, más peligros. El país más peligroso del continente para la prensa sigue siendo México, donde fueron asesinados al menos 10 periodistas en el 2018. "La complicidad de políticos y funcionarios corruptos con miembros del crimen organizado, amenaza gravemente la seguridad de quienes se dedican a la información y obstaculiza el funcionamiento de la justicia a todos los niveles", afirma RSF.

La organización destaca, sin embargo, que la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, tras una campaña electoral marcada por innumerables agresiones a periodistas, calmó un poco la tensión. A esta transición política obedece el leve avance de México (+3) en el ránking.

Un fenómeno que afecta principalmente a esta parte de la región, es el miedo y la autocensura, dice la organización, que señala a El Salvador -con la segunda mayor caída (-15)-, Honduras y Guatemala, como los países más afectados por ataques armados y presiones para intimidar a los periodistas.

Desinformación y ciberacoso. Brasil se acerca a la zona roja, según la Clasificación de RSF, al caer tres posiciones y situarse en el puesto 105 tras un año turbulento que terminó con cuatro periodistas muertos y un aumento de la vulnerabilidad de los reporteros independientes.

"La campaña de las elecciones presidenciales estuvo marcada por la desinformación, los discursos de odio, los actos violentos contra periodistas y el desprecio a los derechos humanos. La elección de Jair Bolsonaro como presidente, en octubre de 2018, augura un periodo oscuro para la democracia y la libertad de prensa", advierte Reporteros Sin Frontera.

Otro de los países en bajo observación de RSF, es Colombia, un país en el que las agresiones y las amenazas de muerte a periodistas, especialmente en Twitter, siguen siendo frecuentes, al igual que los secuestros. "El nuevo presidente, Iván Duque Márquez, no ha dado señales que permitan pensar que la situación de la libertad de prensa mejorará en el país", dice el análisis.