Riad. El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, dijo a Reuters que no esperaba que el brote de coronavirus tuviera un impacto material en la Fase 1 del acuerdo comercial entre Washington y Pekín, aunque eso podría cambiar a medida que se disponga de más datos en las próximas semanas.

Los responsables financieros de las 20 economías más grandes del mundo dijeron este domingo que vigilarían de cerca el brote, que se está propagando con rapidez, pero no llegaron a identificarlo como un riesgo para la economía mundial.

Los temores a una pandemia de coronavirus aumentaban mientras se reunían en la capital saudí de Riad, con un fuerte aumento de nuevos casos registrados en Irán, Italia y Corea del Sur.

Mnuchin dijo en una entrevista con Reuters a última hora del domingo que no había que sacar conclusiones precipitadas sobre el impacto de lo que llamó una "tragedia humana" en la economía mundial o en las decisiones de las empresas sobre la cadena de suministro, diciendo que simplemente era demasiado pronto para saberlo.

Mnuchin reconoció que el brote podría retrasar el inicio de las negociaciones para profundizar el pacto comercial con Pekín y llegar a la fase 2 del acuerdo, pero dijo que no estaba preocupado por eso en este momento.

China se encuentra centrada en el virus por ahora, dijo, pero Washington todavía espera que Pekín cumpla sus compromisos de comprar más productos y servicios a EE.UU. en el marco del acuerdo comercial.

"No espero que esto tenga ninguna ramificación en la Fase 1. Basándonos en todo lo que sabemos, y en dónde está el virus ahora, no espero que se materialice", dijo.

"Obviamente eso podría cambiar a medida que la situación se desarrolle. En las próximas semanas, todos tendremos una mejor estimación ya que habrá más datos sobre el ritmo de propagación del virus".

Mnuchin reconoció que el brote también podría retrasar el inicio de las negociaciones para profundizar el pacto comercial con Pekín y llegar a la fase 2 del acuerdo, pero dijo que no estaba preocupado por eso en este momento.

"Si conseguimos el acuerdo correcto antes de las elecciones, estaría muy bien. Si conseguimos el acuerdo correcto después de las elecciones, estaría (también) muy bien. No sentimos ninguna presión de una manera u otra", dijo, refiriéndose a las elecciones presidenciales de EE.UU. del 3 de noviembre, en las que el presidente Donald Trump busca la reelección.