-Chile hizo una cumbre APEC en 2004. Desde entonces hasta hoy, ¿qué es diferente?

-Son 15 años y eso se nota. Los grupos y los temas para trabajar han aumentado; si ese año eran casi 60 grupos y 80 reuniones, hoy eso se ha más que triplicado. APEC ha crecido mucho, a pesar de que siguen siendo los mismos miembros. Además, este año le hemos querido dar un énfasis centrado en la gente y en lo regional. En 2019, la instancia cumple tres décadas y una de nuestras metas como país anfitrión es volver a la raíz de APEC, que vuelva a ser un foro de cooperación, de conversación, de intercambio de ideas, de experiencias, con la oportunidad de testear cosas nuevas en materia económica y comercial.... A veces uno confunde APEC con las tensiones comerciales de China con EE.UU., pero APEC es un foro de conversación, no de discusión, y nosotros queremos rescatar ese sello. Por eso la importancia de promover APEC en Chile por lo que es: una instancia donde economías que son tan diversas en tamaño, ingreso per cápita, cultura y modelos de desarrollo, conviven.

-¿Cómo es la forma de trabajo de cada una de estas reuniones y cómo se avanza?

-APEC funciona principalmente en base a proyectos: las economías que lo integran presentan proyectos a líneas de financiamiento múltiples. Pueden ser cosas de un año o talleres más cortos y más largos que eso. Los proyectos reflejan una realidad, la importancia para esa economía del tema. Y los proyectos se aprueban en conjunto; mientras más apoyo tengas, más posibilidades existen de que te lo ganes, porque refleja que es un tema que les preocupa a muchos. Y a partir de un proyecto pueden resultar nuevos proyectos, nuevas miradas o formas de ver un mismo tema.

-Seguramente también a lo largo del año se van formando acuerdos, registrando avances, con miras a la declaración final de los jefes de Estado.

-La meta es que las economías adopten directrices o guidelines en ciertas temáticas y eso es lo que los líderes a final de año adoptan; no se refieren a un taller en específico, sino que van recogiendo estas decisiones no vinculantes y orientaciones. Ese documento contiene recomendaciones, que es el depurado de todas las buenas prácticas en esa materia que adoptan las economías.

-¿Qué gana un país como Chile al estar en APEC?

-Dado que no es un acuerdo comercial, Chile no gana, por ejemplo, más acceso a mercados estando en APEC. Lo que sí gana es poder conversar temas que uno puede incluir posteriormente en algún tratado comercial, como nuevas disciplinas en comercio electrónico, temas aduaneros, de género, laborales. Todas esas cosas se conversan, se intercambian experiencias sobre cómo las han ido adaptando en sus economías, cuáles han sido los casos de éxito, cuáles no, para identificar dónde se pueden aprender lecciones. Al final del día, si uno pudiese hacer un símil, APEC es una especie de paraguas donde se incluyen todos los elementos de un acuerdo comercial; donde puedes hablar con tus pares, recoger cosas que más adelante pueden servir de antecedente para acuerdos comerciales. Por eso decimos que gracias al foro APEC hemos podido negociar 16 acuerdos de libre comercio en el Asia Pacífico.

También APEC tiene un objetivo claro de mayor integración en la región, y dentro de ese objetivo hay otro, planteado por los líderes empresariales en 2004: crear un área de libre comercio del Asia Pacifico, crear un gran tratado. APEC no negocia eso, porque no es un foro de negociación, pero sí estamos viendo cuáles son las mejores prácticas o disciplinas, en ciertas temáticas, que las economías usan para sus acuerdos regionales y bilaterales, y eventualmente si nos sentamos a concretar un acuerdo de libre comercio del Asia Pacifico, ya tendremos las bases muy sólidas para construir algo de alto estándar.

-Chile puso cuatro prioridades en este foro: sociedad digital; mujeres, pymes y crecimiento inclusivo; integración 4.0 y crecimiento sustentable. ¿Cómo están abordando cada una de ellas?

-Nos interesó juntar a mujeres con pymes e inclusión porque en crecimiento económico no podemos dejar atrás a ciertos grupos que se han marginalizado de los beneficios que trajo la liberalización comercial, y es deber del Estado traerlos al mainstream: pueblos originarios, mujeres, áreas remotas, discapacitados y también las pymes. Hay una agenda de trabajo de larga data en APEC en materia de pymes; hay todo un roadmap que se lanzó en el año de Filipinas, en la cual las economías van comprometiendo iniciativas para mejorar la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas. Nosotros pusimos a las pymes como una de nuestras prioridades, pero también es un fenómeno que se cruza con otro pilar, la reducción de la brecha digital. Ciertos grupos no tienen acceso a internet, a herramientas digitales.

-Algunas pymes realmente no ven los beneficios de APEC para su negocio.

-Sobre eso estamos trabajando con empresas privadas, por ejemplo, realizando talleres sobre marketing digital, digitalización e incluyendo temas aduaneros. Pues si ya es difícil para una empresa grande exportar o pasar por ciertos trámites aduaneros, lo es más para las pymes. Entonces, saber qué experiencias tienen otros países en esta materia resulta fundamental para avanzar.

Otro ejemplo es la figura del Operador Económico Autorizado (una acreditación global para probar el cumplimiento de ciertas medidas relacionadas con la seguridad y buenas prácticas en la cadena de suministro internacional de mercancías), que está popularizándose en el mundo, pero que sin embargo no ha prendido mucho en Chile. Creemos que es una figura que una vez reconocida permitirá que estos trámites fluyan mucho más rápido. Pero la pregunta es ¿por qué en Chile no ha prendido el tema?, ¿por qué la pyme no puede acceder a esta figura? ¿Es muy costosa?, ¿tiene requisitos que no puede cumplir?, ¿cómo facilitamos el proceso para que las pymes se puedan unir a esta figura también? Otro tema que estamos tocando como prioridad en las pymes es el del financiamiento. Nuevamente, en APEC no vamos a solucionar el problema, pero sí podemos conversar sobre cómo lo han hecho otras economías, qué modelos hay, o si las Fintech pudieran ser una herramienta para beneficiar el acceso de pymes a financiamiento.

-Respecto a Integración 4.0, ¿qué es y qué se busca? 

-Es un concepto que está en APEC desde un comienzo, ya que nace con la vocación de integrar y conectar a las economías del Asia Pacífico. Su nombre remite a la revolución 4.0 de la industria (automatización) y de qué forma te genera nuevos desafíos y oportunidades en el proceso de integración. Ahí los temas que queremos discutir van en la misma línea de las pymes y los temas aduaneros, porque queremos que se integren realmente. Otro tema aquí es el regulatorio, en materia de cadenas globales de valor y cómo lograr que sean elementos integradores en Asia Pacífico; en este sentido, no es el objetivo generar nuevas cadenas, ni generar acciones concretas, pero sí una análisis sobre qué se necesita para que las cadenas sean realmente un instrumento de integración, qué políticas públicas necesitamos, qué incentivos para el sector privado; y particularmente entre las pymes de integrarse en estas cadenas, por qué no se están integrando como quisiéramos, cuáles son las brechas.

El tema de integración es bastante amplio, y nosotros los recogemos en algunas iniciativas. Integración física, integración de personas: un aspecto que estamos desarrollando este año es conocer las experiencias APEC en el tema de visas de talento y movilidad de personas. Cómo las economías han traído capital humano en ciertos sectores, ciertas especialidades y saber cómo se puede hacer eso sin discriminar. Y estamos trabajando en una especie de encuesta para conocer la región, como lo hacen Japón, EE.UU., Nueva Zelandia o Australia.

-Sobre el pilar del crecimiento sustentable, ¿qué desafíos existen?

-Con la COP 25, que va a tener lugar menos de un mes después de que termine APEC, nos pusimos como meta crear de alguna forma sinergias entre uno y otro, siendo COP más amplio, y siendo que el foro APEC no es el lugar para discutir ni menos negociar cambio climático. Pero sí creemos que hay elementos que pueden conversar, donde destacó la conservación de los océanos y su vinculación al cambio climático. Por eso se está hablando de una COP azul, y por eso quisimos que fuera prioritario para este año. En lo que le toca a APEC, ojalá se pueda lograr un plan de trabajo en materia de conservación de los mares, y específicamente lo hemos enfocamos en dos temas: plásticos en el mar y la pesca ilegal.

El otro pilar ambiental es la electromovilidad: ha habido un trabajo antes en APEC sobre vehículos eléctricos, muy centrado en el tema de los estándares. Nosotros queremos llevarlo un paso más allá y verlo tanto desde el punto de vista de lo que significa la demanda de minerales, como cobalto, cobre, litio, pero también desde el punto de vista del medio ambiente. Queremos plantear eso en dos de las reuniones preparatorias de este año, sobre minería y energía. Y a futuro creemos que también podría ser un programa de trabajo en el Asia Pacífico.

-¿Cómo le gustaría que terminara el año APEC de Chile?

-Nos hemos puesto metas bastante ambiciosas. Creo que el primer objetivo es lograr un año exitoso en términos de buenos diálogos, conversaciones, y que se traduzca al final del día en una Declaración de Líderes potente, acordada por concesos. Hay que acordarse que el año pasado no se alcanzó un consenso, por lo que no hubo declaración. Nosotros nos hemos puesto como objetivo que la declaración consensuada se enfoque hacia Asia Pacífico de una forma optimista, hacia el futuro, dando las grandes miradas de lo que se requiere para que sus ministros, altos oficiales y técnicos trabajemos en los próximos años. En ese sentido, estamos trabajando muy de la mano con Malasia, que es la economía anfitriona de 2020, así como con Nueva Zelandia y Tailandia, que lo serán en 2021 y 2022, respetivamente, para que no se pierda el trabajo ni sea aislado en sus prioridades, como la forma de mantener el ritmo y un poco la constancia en el trabajo APEC.

Respecto a nuestros pilares, queremos sacar adelante algo potente en mujeres, contando con el apoyo de todas las economías. También queremos lograr algo concreto en materia de sustentabilidad y de los temas propios de la APEC. Como país, se nos reconoce por nuestra experiencia en acuerdos de libre comercio e integración regional; creo que ahí nosotros tenemos un sello particular en el Asia Pacífico, un sello positivo, ciertamente, y de alguna manera el foro espera de Chile que se den señales y líneas claras en ese sentido, sobre integración, comercio más libre y ahora agregamos "más inclusivo y sustentable". Podremos mostrar una señal más fuerte de que el libre comercio es lo que mueve la economía, es lo que debe seguir siendo la base de todo y con reglas claras, transparentes, no discriminatorias. Si logramos eso a fin de año, podremos decir que fue un año exitoso.