Washington. Funcionarios comerciales de Estados Unidos y China mantuvieron este martes una conversación telefónica "constructiva", dijo el asesor económico de la Casa Blanca Larry Kudlow, en el inicio de una nueva ronda de negociaciones después de que las dos mayores economías del mundo pactaron una tregua en su disputa comercial.

El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, hablaron con el viceprimer ministro chino, Liu He, y el ministro de Comercio, Zhong Shan, en un nuevo esfuerzo por resolver la disputa, dijo más temprano un funcionario estadounidense en un comunicado.

Kudlow sostuvo que las conversaciones "resultaron bien" y fueron constructivas. Afirmó que ambas partes hablaron sobre una reunión cara a cara, pero advirtió que no existe una forma mágica de lograr un acuerdo que ha resultado elusivo hasta el momento.

"Aquí no hay milagros", dijo Kudlow a periodistas en la Casa Blanca. "Hubo avances el invierno y primavera (boreal) pasados, luego se frenó. Ojalá podamos retomar donde quedamos, pero eso aún no lo sé", agregó.

Las negociaciones se estancaron en mayo, después de que China se retractó de compromisos que garantizaban cambios legales a su sistema, según funcionarios estadounidenses.

"Aquí no hay milagros", dijo Kudlow a periodistas en la Casa Blanca. "Hubo avances el invierno y primavera (boreal) pasados, luego se frenó. Ojalá podamos retomar donde quedamos, pero eso aún no lo sé", agregó.

Los comentarios de Kudlow sugieren que aún no está claro si las partes retomarán su trabajo a partir del borrador acordado antes del cambio de parece de China, como quieren las autoridades estadounidenses, o si utilizarán un punto de comienzo diferente.

Un encuentro cara a cara entre los equipos negociadores sería algo bueno y podría ocurrir en Pekín, dijo Kudlow, pero aún no hay detalles disponibles.

"Ambas partes continuarán estas conversaciones como sea apropiado", dijo otra autoridad estadounidense en un correo electrónico, sin entregar detalles sobre lo que se discutió ni los próximos pasos.

Las negociaciones se retomaron tras una interrupción de dos meses, pero desde entonces comenzó una batalla de aranceles recíprocos entre los países. Washington quiere que Pekín aborde lo que las autoridades estadounidenses ven como prácticas de comercio injustas e ilegales que se han prolongado por décadas.

Estados Unidos y China acordaron durante una cumbre del G-20 en Japón el mes pasado retomar las discusiones, aliviando los temores a una escalada. Después de reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, en el G-20, el mandatario estadounidense, Donald Trump, accedió a suspender una nueva ronda de aranceles sobre bienes chinos con un valor de US$300.000 millones.

Trump dijo entonces que China volvería a realizar grandes compras de productos agrícolas estadounidenses y Washington flexibilizaría algunas de las restricciones impuestas al gigante de las telecomunicaciones Huawei Technologies.

"Esperamos que el presidente Xi, a cambio por nuestros arreglos, actúe inmediatamente, rápido, mientras avanzan las negociaciones, en (las compras) agrícolas", dijo Kudlow este martes en un evento organizado por CNBC. "Eso es muy, muy importante", agregó.