Shanghái. Las conversaciones entre representantes comerciales de Estados Unidos y China en busca de una solución a su guerra comercial de más de un año de duración terminaron este miércoles después de apenas medio día de reunión, con una tajante respuesta del ministerio de Asuntos Exteriores de China a la advertencia del presidente estadounidense Donald Trump del martes de no demorarse.

En el mismo día en que el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, aterrizaban en Shangái, Trump acusó a Pekín a través de su cuenta de Twitter de estar perdiendo tiempo deliberadamente, advirtiendo de un peor resultado para China si continuaba haciéndolo.

Después de que Trump dijera en su perfil de la red social que, de demorarse el acuerdo hasta su eventual reelección como presidente, China podría enfrentarse a "un acuerdo mucho más duro del que estamos negociando... o a ningún acuerdo en absoluto", la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying, preguntada al respecto, dijo no estar al tanto de los últimos acontecimientos durante las conversaciones, pero que a su juicio estaba claro que Estados Unidos es quien continúa "desvariando".

"Creo que no tiene sentido que Estados Unidos ejerza una campaña de máxima presión en este momento. No tiene sentido decirles a los demás que tomen medicamentos cuando es uno mismo el que está enfermo", dijo Hua en una sesión informativa.

"Ambas partes mantuvieron intercambios sinceros, altamente eficientes, constructivos y profundos sobre destacados asuntos comerciales y económicos de interés mutuo", indicó el Ministerio de Comercio chino.

Las conversaciones de esta semana, el primer encuentro cara a cara desde la tregua del G20 del mes pasado, se redujeron a una cena oficial este martes en el histórico Fairmont Peace Hotel de Shanghái y a medio día de negociaciones este miércoles.

"Ambas partes, de acuerdo al consenso alcanzado por los dos líderes en Osaka, mantuvieron intercambios sinceros, altamente eficientes, constructivos y profundos sobre destacados asuntos comerciales y económicos de interés mutuo", indicó el Ministerio de Comercio chino en un comunicado poco después de la partida del equipo estadounidense de Shanghái.

El comunicado dijo que los negociadores discutieron un alza de adquisiciones chinas de productos agrícolas estadounidenses, uno de los puntos de fricción después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que Pekín no cumplió sus promesas de compra.

El viceprimer ministro chino, Liu He, que encabeza la delegación china, despidió al séquito de coches oficiales en los que Lighthizer, Mnuchin y otros altos cargos estadounidenses abandonaron el hotel Xijiao State Guest de Shangái tras una sesión de fotos de grupo que concluyó alrededor de la 1:45 pm [0545 GMT], unos 30 minutos antes de la hora prevista.

Uno de los altos cargos estadounidenses dijo a Reuters que la comitiva se dirigía al aeropuerto.

La guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo ha interrumpido las cadenas mundiales de suministro y ha sacudido los mercados financieros, con cada una de las partes imponiendo aranceles por valor de miles de millones de dólares a los bienes de la otra.

Las dos partes se reunirán de nuevo en septiembre en Estados Unidos, según el Ministerio de Comercio.