Washington. El presidente Donald Trump continuó este viernes con su presión sobre México para que frene la entrada de personas a Estados Unidos por la frontera, un día después de amenazar con aplicar aranceles a las importaciones mexicanas si no combate la inmigración ilegal.

Trump prometió este jueves que impondrá aranceles de un 5% a todos los bienes provenientes desde México, los que irán subiendo hasta que cese el flujo de inmigrantes ilegales hacia su país.

"México gana una FORTUNA a costa de Estados Unidos, lo hace desde hace décadas y puede arreglar fácilmente el problema. Ha llegado el momento de haga finalmente lo que debe", afirmó el mandatario en un tuit.

Trump ha convertido la inmigración en una prioridad de su gobierno, pero no ha podido impulsar cambios en la política migratoria o recibir la aprobación del Congreso para financiar un muro fronterizo.

La imposición de nuevos aranceles podría amenazar también el acuerdo comercial con México y Canadá, que la Casa Blanca está intentando que apruebe el Congreso.

Funcionarios estadounidenses indicaron que están lidiando con un número récord de inmigrantes que cruzan la frontera de manera ilegal, en su mayoría familias centroamericanas que huyen de la pobreza, la violencia y la corrupción en sus países.

La imposición de nuevos aranceles podría amenazar también el acuerdo comercial con México y Canadá, que la Casa Blanca está intentando que apruebe el Congreso.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo en una entrevista televisiva que el gobierno de Trump sopesó en detalle la amenaza.

"No solo lo hemos evaluado, sino que hemos estado hablando de esto no solo durante la campaña, sino desde que el presidente asumió el cargo", dijo Sanders a Fox News Channel.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijo este viernes que espera que su homólogo estadounidense desista en su amenaza de imponer aranceles a productos de México, y pidió al país tener confianza y estar unidos.

Tras conocerse lo dicho por Trump la tarde del jueves, los mercados mexicanos comenzaron a hundirse y el viernes continuaban con ese comportamiento. El peso cayó a su nivel más débil del año y la bolsa perdía cerca de un 2,0%.