Londres. Cuba enfrenta una batalla judicial en Londres sobre deuda impaga del gobierno, luego de que uno de los acreedores del país presentó un reclamo formal ante el Tribunal Supremo de Reino Unido.

CRF I Ltd, un inversor en deuda soberana cubana en default desde 2009, dijo que presentó el caso en Londres después de que La Habana rechazó una oferta de alivio de la deuda realizada por la compañía y otros tenedores de bonos en 2018.

Otros contactos desde entonces, incluyendo al inicio de este año, también han fallado, dijo CRF. El Gobierno de Cuba ahora tiene dos semanas para responder.

"CRF es un importante tenedor de deuda comercial cubana y busca un resultado justo y equitativo tanto para Cuba como para sus acreedores comerciales y se esforzará para trabajar constructivamente con Cuba para ese fin", aseguró el presidente de CRF, David Charters.

"Sin embargo, el directorio de CRF ha dejado en claro que el proceso legal ahora en camino no se detendrá a menos que haya un acuerdo negociado previo satisfactorio con el Gobierno cubano", agregó.

La isla de gobierno comunista ha visto un deterioro en sus finanzas en los últimos años tras la profundización de la crisis económica de Venezuela, menores ingresos por materias primas y las restricciones establecidas por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En 2015, La Habana alcanzó un acuerdo con los miembros del "Club de París" de las naciones acreedoras que vieron aproximadamente tres cuartas partes de esa deuda reducida. Pero al no haber tratado con sus acreedores comerciales en el denominado "Club de Londres", Cuba sigue excluido de los mercados internacionales de capital.

CRF tomó la decisión de dirigirse al Tribunal Supremo de Reino Unido de forma separada del grupo de acreedores que hizo la oferta en 2018, aunque sigue siendo parte de él. Dicho grupo ha dicho que representa un valor nominal de US$1.400 millones de la deuda de Cuba, aunque es probable que sea mucho más si se suman los intereses y multas.