Santiago. Por primera vez en más de 10 años, este miércoles la Fed bajará su tasa de interés de referencia, según el veredicto casi unánime de los mercados de futuros, algo que las monedas de la región ya han incorporado.

Menos clara es la profundidad que tendrá el relajamiento monetario, el curso que fijará para el tipo el resto del año y qué hará con su balance.

La opinión más extendida es que el banco central bajará la tasa de fondos en 25 puntos básicos y apuntará a otro recorte antes de que llegue 2020. Fuera de ese libreto, la aguja del dólar puede moverse en una u otra dirección, dependiendo de que más cauta o audaz se muestre la Fed.

El desempeño del dólar en los mercados internacionales ha sido hasta ahora uno de los principales factores que han impactado a las monedas de América Latina, pero no el único.

"Estamos considerando un rango (para el tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar) la siguiente semana de entre 18,80 y 19,30. (...) Va a ser difícil que el tipo de cambio baje más de 18,80 pese de que la Fed baje las tasas, porque el mercado ya lo tiene incorporado", dijo Juan Francisco Caudillo, analista técnico de Monex.

El desempeño del dólar en los mercados internacionales ha sido hasta ahora uno de los principales factores que han impactado a las monedas de América Latina, pero no el único.

La moneda mexicana, que cerró en el centro de ese rango en 19,04 pesos por dólar, ha sido presionada además por la preocupación de los inversores por la solvencia de la petrolera estatal Pemex, cuya deuda puede caer a terreno especulativo.

"Lo clave es estabilizar la producción, pero (Pemex) sigue desangrándose y el gasto de capital va a ser grande, lo que preocupa a los inversionistas, dado el apoyo soberano que necesitarán para seguir adelante", dijo Jim Barrineau, jefe de deuda de mercados emergentes en Schroders.

Junto con la decisión de la Fed, el miércoles se conocerán datos de la actividad económica del segundo trimestre. Una nueva caída del Producto Interno Bruto podría activar el debate sobre si la segunda economía de América Latina está en recesión.

El peso argentino, en tanto, tenderá a permanecer estable en el entorno de las 43,5 unidades por dólar, porque el banco central ha buscado impedir bruscas oscilaciones cuando solo faltan días para las elecciones primarias que darán una señal de qué podría ocurrir en los comicios presidenciales de octubre.

"La variable más importante para la evolución del precio del dólar de aquí a fin de año es lo que ocurra con el proceso electoral", dijo la consultora Fundación Mediterránea.

En Brasil, el miércoles también será importante. El comité de política monetaria (Copom) del banco central decidirá sobre su tasa de interés de referencia Selic, lo que podría debilitar al real.

Una parte importante aunque no mayoritaria de los inversores espera un recorte de 50 puntos básicos de la tasa desde el 6,5%, entre ellos los estrategas de UBS.

"El Copom cree que la actividad económica ha tenido un bajo desempeño en los últimos meses (...) Además, los índices de precios e inflación de servicios se han acelerado muy suavemente".

En Chile, el peso ha seguido retrocediendo hasta superar los 695 por dólar.

"El principal factor que explica esta tendencia es la apreciación global del dólar. El precio del cobre presentó una caída acotada durante la semana y los flujos de no residentes en el mercado forward fueron menores y apuntaban a una apreciación", dijo Santander en un reporte.

El miércoles también, se conocerán en Chile cifras de actividad industrial, producción de cobre y empleo.