Bimbo se alista para el nuevo etiquetado de alimentos y bebidas. Y es que, de acuerdo con la experiencia que les ha dejado su presencia en otros países, buscan adaptarse a los requerimientos que las autoridades mexicanas expongan, de acuerdo con Daniel Servitje Montull, director general de la compañía.

“Tenemos presencia en 32 mercados y nos adaptamos a cada requerimiento que ocurre en cada uno de los países. En América Latina, hay variaciones de lo que se propone aquí y básicamente nos adaptamos a lo que las legislaciones nos obligan a hacer”, indicó el directivo en conferencia con analistas por motivo de su tercer reporte corporativo del 2019.

Grupo Bimbo cuenta con presencia en 12 países de América Latina como Panamá, Costa Rica, El Salvador, Chile, Perú, Uruguay, Brasil, entre otros; los cuales representaron el 10% de los ingresos totales de la compañía del osito.

De los anteriores, Chile, Perú y Uruguay han implementado nuevos etiquetados, en los cuales, según Servjte Montull, la empresa ha cumplido con los estándares ya que consideran que el consumidor debe tener información clara sobre los ingredientes y de sus productos horneados.

Daniel Flores Curiel, maestro investigador en el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, refirió en entrevista que no esperan un impacto en la industria por el nuevo etiquetado.

En el tercer trimestre del 2019 las ventas en dicha región presentaron un aumento de 7,4%; pese a la desaceleración económica que registra Argentina y Brasil. Los principales mercados que destacaron fueron Colombia y Chile. Sus ventas totales aumentaron 3,19% a 74.965 millones de pesos.

El directivo de la panificadora más grande del mundo refirió que, debido a que se encuentran en una fase de consulta pública, aún no es posible estimar el posible impacto sobre sus productos. Por ello, dijo, no quiere hacer especulaciones sobre las implicaciones en el etiquetado frontal.

“Habrá un tiempo asignado para cambiar el embalaje, por lo que aún queda un poco más de tiempo para comprender cuándo se promulgará y luego los cambios en el comportamiento de los consumidores”, detalló.

La semana pasada, el Senado aprobó la ley en materia de etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas. Con lo anterior, México se convirtió en el cuarto país en Latinoamérica en aprobar esta medida.

La medida detalla que los productos industrializados y bebidas con azúcar deberán rotularse con un etiquetado de advertencia o con las características nutrimentales en las que el producto supera el valor establecido.

“Creemos que el consumidor debe tener información clara sobre los ingredientes y no solo los ingredientes, sino también las características del producto que horneamos. Y todos estamos alineados en esta estrategia”, opinó Daniel Servjte Montull.

Sin impacto. Daniel Flores Curiel, maestro investigador en el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, refirió en entrevista que no esperan un impacto en la industria por el nuevo etiquetado.

“No consideramos que la industria presente un impacto negativo. Por lo que se ha observado en otros productos e industrias, el consumidor se acostumbra a ver la etiqueta y no da mucha importancia y, con el tiempo, las omitirá como otras etiquetas que se han implementado”, apuntó.

El especialista mencionó que, incluso, si se llega a observar una disminución en el consumo de éste tipo de alimentos, será por el factor de desaceleración en el sector por una contracción económica y no por la ley del etiquetado en sí.