Sandra Sandoval, viceministra de Minas, considera que Colombia atraerá fácilmente importantes inversiones mineras si es capaz de resolver los cuellos de botella regulatorios y de licencias, así como si aborda los problemas de inseguridad de manera integral.

El país latinoamericano busca desde hace largo tiempo generar inversiones en sus depósitos de oro, cobre y otros minerales, gran parte de los cuales están aún sin explotar, especialmente en medio de problemas de producción del carbón y de precios.

Pero los potenciales inversores enfrentan con frecuencia dificultades en las licencias que retrasan los proyectos o a problemas de inseguridad que afectan la producción.

El gobierno está trabajando para acelerar los permisos para asegurar que los proyectos de exploración eventualmente se conviertan en productores exitosos, señaló Sandoval, al margen del Simposio Colombiano de Oro, en la ciudad de Medellín.

"La mejor forma de promover la inversión es con acciones concretas y demostrativas", aseguró Sandoval. "Si a los proyectos de hoy los logramos sacar adelante y logramos que sus procesos de exploración se consoliden y además confirmamos que tenemos el potencial (...) la inversión viene sola".

En el pasado el país no ha apoyado adecuadamente proyectos en fases de exploración incipientes, admitió la funcionaria.

"Para nosotros era explotación, y nunca nos habíamos tomado el trabajo de identificar quiénes estaban en Colombia y hacerles un proceso de acompañamiento para que ellos avancen", explicó la viceministra.

Resolver los problemas de inseguridad requiere un enfoque integral, que incluye legalizar a los mineros informales y tomar medidas enérgicas contra las cadenas de suministro ilegales, consideró.

"Pero la sola Fuerza Pública no es suficiente y allí entonces estamos desagregando todos los eslabones, porque la fuerza va y coge la explotación, quema la maquinaria, se lleva la gente a la cárcel (...) pero el negocio es tan bueno que alguien llega", dijo Sandoval.

"Necesitamos también controlar el beneficio, quién procesa, el transporte", agregó.

Zijin Mining de China denunció que la producción de su proyecto Buriticá de US$ 1.000 millones está afectada seriamente por mineros ilegales dentro y cerca de su concesión que venden oro a la banda criminal del Clan del Golfo.

"Con Zijin veníamos haciendo un trabajo de acompañamiento, pero de una visión integral de la lucha contra la explotación ilícita", aseguró Sandoval.

Los habitantes de la zona dicen que Zijin debería permitir un mayor acceso a su concesión bajo contratos de formalización, proporcionando un empleo alternativo a los mineros.

Alrededor del 40% de la producción de oro de Colombia proviene de mineros de subsistencia, cerca del 30% de grandes productores y el resto de mineros en proceso de formalización.