Estados Unidos le dijo a algunas grandes corredurías que deben suspender el comercio de combustible para aviones con Venezuela o enfrentar sanciones, elevando la presión para que el presidente Nicolás Maduro deje el poder, dijeron dos fuentes del sector.

Según las dos fuentes conocedoras de los llamados recibidos por varias importantes corredurías con sede en Reino Unido y Suiza, que fueron realizados esta semana por funcionarios del Departamento de Estado estadounidense, Washington busca restringir los vuelos comerciales y militares en Venezuela.

Los funcionarios dijeron que el comercio de diésel con Venezuela aún es considerado legal por Estados Unidos, por razones humanitarias.

El Departamento de Estado no respondió inmediatamente a solicitudes de comentarios.

Las exportaciones de crudo y combustible de la petrolera estatal PDVSA de Venezuela han caído a cerca de 800.000 bpd en lo que va de mayo, frente a los 1,4 millones de bpd justo antes de las sanciones, según los documentos de PDVSA.

La presión, que forma parte del esfuerzo de Washington por expulsar a Maduro a favor del líder opositor Juan Guaido, obedece a solicitudes similares hechas en marzo. 

Los funcionarios estadounidenses han estado tratando de terminar con las entregas de gasolina y productos refinados utilizados para diluir el crudo pesado de Venezuela para que sea adecuado para la exportación.

Estados Unidos, junto con cerca de 50 países en todo el mundo, llama a Guaidó líder legítimo de Venezuela y ha dedicado esfuerzos por expulsar a Maduro del poder, pero en las últimas semanas se ha estancado.

La economía de Venezuela ha dependido durante mucho tiempo del petróleo, que antes de las sanciones representaba más del 90% de los ingresos de exportación del país. 

Las exportaciones de crudo y combustible de la petrolera estatal PDVSA de Venezuela han caído a cerca de 800.000 bpd en lo que va de mayo, frente a los 1,4 millones de bpd justo antes de las sanciones, según los documentos comerciales de PDVSA y los datos de Refinitiv Eikon.

A medida que EE.UU. incrementa la producción de petróleo y gas natural, ha estado utilizando cada vez más su poder energético en la política exterior. En una conferencia sobre energía en marzo, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, presentó una visión de trabajar con empresas de energía para aislar a Irán y Venezuela.