Washington. Mientras la República Popular China luchaba contra la pandemia de COVID-19 a principios de este año, las empresas estadounidenses entraron en acción para proporcionar asistencia, alivio y esfuerzos de contención.

Desde empresas de bebidas, pasando por empresas de transporte, hasta bancos mundiales, corporaciones estadounidenses de todo tipo han donado al pueblo chino cientos de millones de dólares en equipos, suministros médicos, alimentos, agua y dinero. 

Al principio de la crisis, FedEx y la Fundación UPS utilizaron su experiencia en envíos y logística para trabajar con organizaciones sin fines de lucro con sede en Estados Unidos para transportar millones de máscaras, trajes protectores y guantes a los trabajadores médicos en China.

“Continuaremos trabajando de cerca con organizaciones humanitarias y de ayuda en caso de desastre para proporcionar apoyo y entregar suministros (en inglés), haciendo lo que mejor sabemos hacer para ayudar a los que más lo necesitan”, dijo Raj Subramaniam, presidente y director de operaciones de FedEx en una declaración en inglés.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos en China indicó que ha ayudado a coordinar US$74 millones en donaciones de más de 120 empresas a comunidades locales en toda China.

Coca-Cola ha donado cientos de miles de dólares y ha activado su sistema “Clean Water 24” (Agua limpia 24), que utiliza la red de distribución de Coca-Cola para suministrar agua potable a las personas que la necesitan, como empleados de la administraciones públicas, personal médico y voluntarios que luchan contra el brote en toda China.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos en China indicó que ha ayudado a coordinar US$74 millones en donaciones de más de 120 empresas a comunidades locales en toda China.

“El brote mundial del novel coronavirus ha presentado desafíos sin precedentes para muchos de nosotros”, expresa un comunicado de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en China. “Pero la comunidad empresarial de Estados Unidos ha respondido magníficamente”.

Bancos estadounidenses, como JPMorgan Chase, Morgan Stanley y Goldman Sachs, también se han comprometido y han donado millones de dólares a organizaciones benéficas y esfuerzos de ayuda en China.

Mientras tanto, compañías de productos de consumo de Estados Unidos como Johnson & Johnson proporcionaron equipos de protección y dispositivos médicos a comunidades chinas.

Entre las fundaciones privadas que han contribuido, la Fundación Bill y Melinda Gates se comprometió a donar US$5 millones para la respuesta ante COVID-19 en China y está trabajando con socios chinos de los sectores público y privado para luchar contra el virus.

“Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar para ganar esta guerra”, dijo el presidente Trump el 30 de marzo, al mostrar los amplios esfuerzos de Estados Unidos para detener la mortífera enfermedad. “Todo ciudadano, familia y negocio puede marcar una diferencia para detener el virus”.

*Con información de Share America