Buenos Aires. Luego de dos años de intentos de sostener un encuentro bilateral, los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Argentina, Mauricio Macri, se reunirán finalmente este lunes en Buenos Aires con el objetivo de consolidar la integración energética entre ambos países.

El argentino recibirá a su par boliviano en su residencia de Los Olivos, en la zona norte de la capital rioplatense, tras momentos de tensión entre ambos países generados por las reformas realizadas en las políticas migratorias argentinas y la todavía pendiente reciprocidad en la atención médica gratuita por parte de Bolivia.

Se espera que este encuentro “fundamentalmente consolide la integración energética” entre los dos países, dijo a La Razón el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, quien es parte de la delegación que acompaña al Mandatario boliviano.

La reunión oficial de ambos jefes de Estado se suspendió en tres oportunidades: una en 2017 y dos en 2018, recordó la agencia AFP.

El canciller boliviano Diego Pary anticipó que los principales temas a tratar son el gas, la energía y el fortalecimiento de la Hidrovía Paraguay-Paraná.

El diálogo por la exportación de energía boliviana al vecino país, por su lado, está precedido por el anuncio de ENDE de iniciar la venta de los primeros 120 megavatios en septiembre de este año, un proyecto que se anunció en 2014.

Morales y Macri se reúnen luego de que sus representantes firmaran en febrero la cuarta adenda al contrato bilateral de gas, la cual incrementa los precios para el combustible nacional y reduce los envíos mínimos contractuales al mercado argentino de 21,3 millones de metros cúbicos día (MMmcd) en invierno (cinco meses) a 18 MMmcd en junio, julio y agosto, y a 16 MMmcd en mayo y septiembre.

El acuerdo baja también de 17,6 a 11 MMmcd el mínimo obligatorio que Bolivia debe entregar a Argentina en los siete meses del verano (de enero a abril y de octubre a diciembre).

Sánchez anticipó que “la base” para un mayor acercamiento gasífero entre ambos países será el Memorándum de Entendimiento suscrito en el marco de la adenda, el cual posibilita a YPFB participar en proyectos de exportación de GNL en Argentina, invertir en campos petroleros argentinos que se encuentran en etapa de desarrollo e intercambiar volúmenes de gas en diferentes mercados, además de beneficiarse con la transferencia de tecnología para el desarrollo de biocombustibles.

El diálogo por la exportación de energía boliviana al vecino país, por su lado, está precedido por el anuncio de ENDE de iniciar la venta de los primeros 120 megavatios en septiembre de este año, un proyecto que se anunció en 2014.

La construcción de línea de transmisión desde Yaguacua (Bolivia) hasta Tartagal (Argentina) ya concluyó en el lado boliviano, mientras las obras al otro lado de la frontera comenzarán cuando se emita la licencia ambiental.

La lucha conjunta para frenar el contrabando, a su vez, es antecedida por el anuncio de la instalación de unos 15 puestos militares en la frontera con Argentina como parte de la nueva estrategia nacional para enfrentar el ilícito.

Aparte, el fortalecimiento de la Hidrovía Paraguay-Paraná se enmarca en el plan que impulsa Bolivia para romper su dependencia de puertos chilenos, una estrategia que incluye la certificación internacional de las terminales Jennefer, Aguirre y Gravetal y el desarrollo de Puerto Busch.