Londres. Las sanciones más estrictas de Estados Unidos contra el petróleo iraní a partir de mayo aumentan la gran cantidad de factores que restringen la oferta mundial de crudo mediano-pesado, elevando los precios de los barriles más escasos y estableciendo un enfrentamiento entre compradores y vendedores.

Las medidas contra los envíos iraníes se suman al veto de Washington sobre el crudo venezolano y a los problemas de producción en Angola, otro gran productor de grados de crudo densos, que son más adecuados para elaborar productos refinados lucrativos, como el combustible para aviones.

Funcionarios estadounidenses dicen que el suministro global de petróleo seguirá siendo abundante aun con las sanciones y sobre todo con el auge del esquisto en Estados Unidos. Pero gran parte de la oferta, encabezada por Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia, es de grados más ligeros.

El precio de crudos más pesados, como los noruegos Grane y Heidrun, se ha afirmado en los últimos meses, dijo un comerciante del Mar del Norte. En abril, el Grane subió desde un precio de Brent fechado (mercado spot) más 10 centavos a un nivel cercano al costo del Brent fechado más US$1 por barril.

Las refinerías quieren más del crudo dulce pesado que ofrecían Irán y Venezuela para producir fuelóleo con bajo contenido de azufre antes de las nuevas reglas de emisiones para envíos del próximo año.

Además, las refinerías quieren más del crudo dulce pesado que ofrecían Irán y Venezuela para producir fuelóleo con bajo contenido de azufre antes de las nuevas reglas de emisiones para envíos del próximo año.

Ojos en Angola y China. Las ofertas de precios para varios crudos angoleños, alternativa al crudo iraní y venezolano, estaban en su nivel más alto, dijeron operadores.

Fuentes dijeron que en la última semana la estatal angoleña Sonangol vendió un cargamento de uno de sus grados más pesados, Dalia, por US$2 el barril por encima del Brent fechado, alza de US$7 respecto a los dos años atrás. Por lo general, los grados se negocian con un descuento de US$1 o más.

Mientras algunos clientes están preparados para comprar a precios altos, otros se están resistiendo. La disputa se reduce en parte a las dudas sobre cuánto crudo iraní puede seguir fluyendo tras el 1 de mayo, cuando expiran las exenciones de Estados Unidos para los clientes de Irán.

Analistas esperan que China pueda ignorar las restricciones, especialmente porque Washington puede ser reacio a castigar empresas chinas, que importan crudo iraní pero que también son compradores clave de petróleo y gas natural líquido de Estados Unidos.