Toronto. El sindicato que representa a los trabajadores del automóvil en la planta de General Motors en Oshawa, Ontario, llamó a los consumidores canadienses y estadounidenses el viernes para que dejen de comprar automóviles GM fabricados en México, la última táctica en su campaña para que el fabricante de automóviles vuelva a la mesa de negociaciones.

GM ha dicho que cerrará Oshawa a fines de este año, pero Unifor quiere que GM continúe la producción hasta septiembre de 2020, cuando expire el contrato actual, con la esperanza de que eso proporcione el tiempo suficiente para asegurar el futuro de la planta.

El cierre, que según GM afectará los 2.973 empleos de la línea de ensamblaje en Oshawa, es parte de una amplia reestructuración que apunta a reducir los costos de la automotriz a medida que aumentan las inversiones en vehículos eléctricos y autosuficientes.

Cerca de 650.000 vehículos GM producidos anualmente en México se venden en Canadá y Estados Unidos, lo que representa aproximadamente US$20.000 millones en ventas, dijo el presidente de Unifor, Jerry Dias, en una entrevista.

Dias no llegó a pedir un boicot total a los vehículos de GM porque Unifor también representa a los trabajadores de GM en Ontario que ensamblan el Chevrolet Equinox y trabajan en una planta de propulsión.

Si el boicot no da como resultado negociaciones con GM, Unifor consideraría una huelga, dijo Dias, agregando que la acción laboral no está planificada actualmente.

"La única manera de llamar la atención de General Motors es si nos defendemos", dijo Dias en una conferencia de prensa, agregando que cualquier vehículo con un número de identificación de vehículo, o VIN, que comience con un 3, es de fabricación mexicana.

La medida podría perjudicar a las más de 60 empresas de autopartes con sede en Ontario que apoyan la producción en México, dijo GM Canadá.

"La amenaza de daños colaterales para los proveedores de automóviles, concesionarios y trabajadores de automóviles con sede en Ontario es preocupante", dijo el portavoz David Paterson en un comunicado.

El boicot puede dañar a proveedores canadienses de autopartes como Magna, Linamar y Martinrea, con operaciones en México, dijo Dias. Tendrá un impacto mínimo en Canadá, que envía solo el 3% de sus partes domésticas a México.