Brexit, un enigma para Bruselas
Unos 1.200 ciudadanos británicos trabajan en la Comisión Europea. Sólo aquellos pocos que tienen un alto cargo tendrían que dejar rápidamente sus puestos, en principio. Tal sería el caso, por ejemplo, del comisario para el Mercado de Capitales, Jonathan Hill, o del jefe de Europol, Rob Wainwright. Por lo pronto, los demás podrían seguir trabajando como de costumbre, ya que los contratos laborales fueron cerrados individualmente con cada funcionario y no con Gran Bretaña.





