Regatear en e-commerce, ¿por qué no?
“¿Por qué uno, como consumidor, tiene que pagar lo que la tienda pide? ¿Por qué el cliente no tiene opción de decidir cuánto paga por algo?”. Quizá no hay comercio que pueda aceptar el potencial total de estas inquietudes, eso está claro. Pero la pregunta de fondo de Mateo Benavides está relacionada con la posibilidad de regatear, de negociar el precio fijo de un artículo. La práctica es moneda común en negocios de todo tipo, excepto en aquellos que viven en línea. La cosa cambia cuando se trata de una vitrina en internet porque, en últimas, ¿a quién se le pide la rebaja?





