Petróleos Mexicanos (Pemex) está perdiendo alrededor de 50 millones de pesos (US$3M)al día por el robo de hidrocarburos que perpetra el crimen organizado a través de las tomas clandestinas que realizan a la red de ductos.
Fuentes cercanas a la empresa, que prefieren el anonimato, aseguran que esta situación afecta de manera constante a la empresa petrolera y a sus finanzas, ya que no sólo se trata del hidrocarburo robado, sino del gasto que debe erogarse para clausurar o reparar cada una de las perforaciones ilegales que son encontradas a diario.