Las consecuencias de no ejercitarse en la cuarentena
Hasta las personas más sedentarias se mueven en su cotidianidad. Para ir al banco, para coger transporte, para ir de una reunión a otra. El confinamiento, no osbtante, nos ha robado todas esas movilizaciones obligadas y necesarias. La mayoría de nosotros no ha salido ni a la esquina. Muchos podrán pensar: “Igual, yo no hacía ejercicio antes de la pandemia”. Pero el asunto es que al menos nos movíamos más y, por otra parte, ahora sí que lo vamos a necesitar.
Caen nuestras defensas





