Tensa relación entre Francia e Italia podría ser obstáculo para la fusión Renault-Fiat
París. La fusión que propuso Fiat Chrysler a Renault por US$35.000 millones animó a los inversores, generó el apoyo condicional de París y Roma y obtuvo, incluso, un respaldo cauteloso de los sindicatos.
Sin embargo, detrás de todo este optimismo, el audaz intento de crear el tercer mayor fabricante mundial de automóviles corre el riesgo de verse afectado rápidamente por la tensa relación entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y los líderes euroescépticos de Italia.





