Afición argentina por el consumo de carne tierna desalienta las exportaciones de vacunos
Buenos Aires. La afición de los argentinos por la carne más tierna, que creen que es la de terneros, está desalentando la producción de los animales pesados necesarios para que el país recupere el esplendor exportador de cortes vacunos que alguna vez tuvo.
Con un consumo promedio por habitante de casi 58 kilogramos por año, los argentinos, que hacen de la cocción a la parrilla un verdadero culto, se encuentran entre los amantes de la carne más satisfechos de todo el planeta.





