Mujeres haitianas reclaman que efectivos de Naciones Unidas reconozcan a sus hijos
Port-Salut, Haití. Para Roseleine Duperval, la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) siempre le recordará una cosa: su pequeña hija de ocho años, nacida de su vínculo con un casco azul uruguayo, dijo.
Duperval integra un grupo de mujeres haitianas que decidieron embarcarse en un largo y -en parte- infructuoso camino para exigir a las fuerzas de paz a contribuir económicamente con la crianza de sus hijos, engendrados junto a efectivos mientras estaban al servicio de Naciones Unidas.





