En la carrera contra el cambio climático, las ciudades toman la delantera
Oslo. Ciudades desde Oslo a Sídney están fijando unos objetivos para frenar el cambio climático que superan las metas de sus respectivos países, provocando tensiones con los gobiernos nacionales sobre quién controla las decisiones sobre energías, transportes y construcción verdes.
Más de 2.500 ciudades han presentado sus planes para frenar las emisiones de dióxido de carbono a Naciones Unidas desde finales de 2014, dando ejemplo a los casi 200 países que alcanzaron el Acuerdo de París a finales de 2015 para luchar contra el calentamiento global.





