Italia se ha convertido este jueves en el país con mayor número de muertos por el nuevo coronavirus al contabilizar ya 3.405 fallecidos, una cifra que supera los 3.245 muertos que ha habido en China, el país donde se originó esta pandemia.

Según el último balance oficial, dado a conocer por el jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, hasta el momento se han contabilizado 41.035 casos en Italia, una cifra que supone algo menos de la mitad del total de 80.928 casos que hay en el gigante asiático.

En las últimas 24 horas, se han registrado en todo el país 4.480 nuevos casos, mientras que la cifra de muertos ha aumentado en 427. Por otra parte, según Borrelli, se han recuperado otros 415 paciente, por lo que el total de quienes han superado la enfermedad Covid-19 asciende ya a 4.440.

Del total de 33.190 casos positivos que hay en la actualidad, hay 2.249 pacientes ingresados en cuidados intensivos, 15.757 hospitalizados y otros 14.935 pacientes en aislamiento en sus domicilios.

El consejero regional de Bienestar, Giulio Gallera, ha subrayado que "han pasado dos semanas" desde que se adoptaron las primeras medidas de contención y "pensábamos que sería suficiente, pero la meta parece estar unos kilómetros más lejos".

Como en días anteriores, Lombardía sigue siendo la región más afectada, con 19.884 casos (2.171 más) y 2.168 fallecidos, seguida por Emilia Romaña con 5.214 casos (689 más) y 531 muertos, y Véneto, con 3.484 casos (270 más) y 115 fallecidos.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Italiana de Pediatría, Alberto Villano, ha indicado en la misma comparecencia que hasta el momento se han registrado 300 casos de niños contagiados por coronavirus en el país, ninguno de los cuales está grave. "No es un problema pediátrico", ha defendido.

El confinamiento, previsibliemente prorrogado. El nuevo balance se conoce después de que el primer ministro, Giuseppe Conte, haya avanzado este jueves que el Gobierno prorrogará las medidas de confinamiento impuestas para frenar la pandemia del coronavirus cuando concluya su vigencia el próximo 3 de abril.

"En este momento no es razonable decir más pero está claro que los procedimientos que hemos impulsado, ya sea el cierre de actividades comerciales o lo relacionado con las escuelas, tendrán que ser prorrogados cuando concluyan", ha explicado el jefe del Gobierno italiano, en una entrevista concedida al diario 'Il Corriere della Sera'.

Conte ha hecho hincapié en que el Gobierno italiano ha evitado "el colapso del sistema". "Las medidas restrictivas están funcionando y es obvio que cuando alcancemos un pico, los contagios comenzarán a decrecer, al menos en porcentaje. Esperamos que en unos días no podremos volver rápido a la vida de antes", ha señalado.

El primer ministro ha dicho que hay que "usar el sentido común" y "actuar con la máxima conciencia" en un momento en el que en Italia están en vigor unas medidas de confinamiento y otras restricciones para impedir que siga aumentando la cifra de personas contagiadas y las víctimas mortales provocadas por el coronavirus.

"Las sanciones penales para los que transgredan las normas están en vigor y se aplicarán de modo severo. Van en la línea de las adoptadas por los alcaldes, que han cerrado localidades y parques. Una cosa es hacer deporte y otra es transformar los lugares públicos en un punto de reunión, que es algo inadmisible", ha afirmado Conte, antes de dejar claro que en este momento "no hay previstas otras medidas restrictivas" de largo alcance.

Las regiones piden medidas más restrictivas. Sin embargo, los presidentes de las regiones más afectadas confían en que el Gobierno vaya más allá. Así las cosas, el presidente de Lombardía, Attilio Fontana, ha reclamado este jueves medidas más estrictas. "No hay que esperar más. Hay que tomar decisiones que ya han sido sugeridas por quien ha vivido esta experiencia y ha conseguido vencer al virus", ha sostenido, precisando que tiene previsto hablar con el primer ministro, Giuseppe Conte, para ver "qué se puede hacer en el menor tiempo posible".

Posteriormente, ha indicado que pedirá que "el programa 'calles seguras', que prevé el uso de militares, se extienda a toda Lombardía como elemento de disuasión".

El consejero regional de Bienestar, Giulio Gallera, ha subrayado que "han pasado dos semanas" desde que se adoptaron las primeras medidas de contención y "pensábamos que sería suficiente, pero la meta parece estar unos kilómetros más lejos". "Debemos apretar los dientes pero lo conseguiremos", ha confiado, reiterando una vez más el llamamiento a los ciudadanos a quedarse en casa.

Según los datos que ha desglosado en Lombardía, los 2.171 nuevos casos en el último día es "un dato significativamente alto", mientras que ha habido 209 muertes más. Dentro de Lombardía, la provincia más afectada es Bérgamo, con 4.645 casos, seguida por Brescia, con 4.247, pero también "preocupa" el dato de Milán donde ha habido 634 contagios en un día, hasta sumar 3.278.

Por su parte, el presidente de Véneto, Luca Zaia, ha lamentado tener que ofrecer un "parte de guerra" todos los días con los ciudadanos que han muerto y que los ciudadanos sigan sin cumplir con la petición de quedarse en casa. "Si los vénetos no se meten en la cabeza el quedarse en casa a final de mes tendremos overbooking en cuidados intensivos", ha advertido.

En este sentido, ha confiado en que se adopten "medidas más restrictivas respecto a los paseos" ya que por ahora las imágenes que hay no concuerdan con "quedarse en casa y tener prudencia". "Lo lamento, porque sé que significa no poder salir, pero la verdad es que la alternativa son los cuidados intensivos, los ingresos y los contagios", ha sostenido, según la agencia Adnkronos.