Bruselas. El Comisariado General para los Refugiados y Apátridas de Bélgica (GRA, por sus siglas en francés) no puede dar ninguna información al respecto de si el expresidente ecuatoriano Rafael Correa haya solicitado asilo en ese país, es decir, ni confirmarlo ni desmentirlo.

Debido a su mandato institucional, no está en condiciones de proveer información acerca de si una personas ha pedido asilo o no. Tampoco si se trata del ex presidente ecuatoriano, Rafael Correa, residente en Bélgica desde julio de 2017.

"El CGRA está obligado a respetar las reglas de absoluta confidencialidad”, respondió el CGRA a DW. Directivas europeas y la legislación belga lo prevén así. "Siempre hemos respetado este principio de confidencialidad de manera absoluta y así continuaremos haciéndolo”, añadió.

Que el exmandatario ecuatoriano haya pedido asilo en el país de donde procede su esposa no está confirmado. Él mismo lo ha negado, después de que esa afirmación fuera reflejada este jueves por las agencias de noticias. El político ecuatoriano añadió que "se encuentra evaluando la situación".

En el caso de Rafael Correa, que no proviene de un país como Siria o Irak, en situación de guerra lo que procedería sería el otorgamiento de protección subsidiaria.

El punto de la protección subsidiaria. Con todo, en caso de que Correa optara por una solicitud de protección, ¿a qué tipo de asilo podría acogerse? Está claro que no se trata de un caso de aquellos que son recibidos en centros en alguna parte del país mientras esperan que se emita un veredicto.

En el caso de Rafael Correa, que no proviene de un país como Siria o Irak, en situación de guerra lo que procedería sería el otorgamiento de protección subsidiaria.

Ésta se otorga, según directivas de la Unión Europea, a personas que se encuentran fuera de su país de origen y no pueden regresar debido a un riesgo real de tortura o tratos inhumanos o degradantes, pena de muerte o ejecución, es decir, de amenaza seria contra su vida.

Los derechos que se le reconocen a una persona que goza de protección subsidiaria incluyen la posibilidad de establecerse en el país que lo protege, y de viajar. También el derecho a la reagrupación familiar, a medidas especiales de inserción en la sociedad de acogida, a ejercer una profesión.

Todos estos derechos, tan importantes para un ciudadano de fuera de la Unión Europea, no son cruciales en el caso de Rafael Correa. ¿Cuál sería el punto entonces? La protección subsidiaria lo protegería en caso de orden de extradición.

 

En caso de orden de extradición. Por el momento, esta orden se encuentra cancelada a nivel de Interpol. Los indicios de que el sistema judicial ecuatoriano no ofrece garantías de respeto a los derechos fundamentales presentadas por el representante legal del expresidente de Ecuador lograron detener la orden. Ésta no ha llegado a Bélgica.

Independientemente de eso, según especialistas en derecho, en caso de que una orden de extradición llegase a Bélgica, Ecuador tendría que argumentar muy bien sus motivos para pedirla.

La validez de ellos se verificaría a fondo, pues tiene un sistema jurídico especialmente garantista. Un proceso de extradición suele ser complicado y toma bastante tiempo.

En caso de que fuese verdad que en el CGRA existe un dossier abierto, y en caso de que fuese verdad que esto está fechado el 25 de junio de 2018, una decisión acerca de si Bélgica le va a conceder la protección subsidiaria o no, estaría pronta a tomarse.