La Habana.- Cuba dijo que respetará los protocolos de los diálogos de paz firmados entre el anterior Gobierno de Colombia y el ELN, en respuesta al presidente Iván Duque que pidió la captura de los miembros de esa guerrilla izquierdista que permanecen en La Habana, tras la explosión de un coche bomba en Bogotá.

El mandatario colombiano acusó al Ejército de Liberación Nacional (ELN) del atentado contra una academia policial este jueves pasado, el peor en los últimos 15 años, que dejó 21 personas muertas y 68 heridas.

"Cuba actuará en estricto respeto a los Protocolos del Diálogo de Paz firmados entre el Gobierno y el ELN, incluido el Protocolo en Caso de Ruptura de la Negociación", dijo Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en una declaración este viernes en la noche.

Rodríguez aseguró sin más detalles que "su gobierno mantendrá consulta con las partes y otros (países) garantes". Además de Cuba, Chile, Brasil, Noruega y Venezuela participaban como garantes en la negociación que mantenía el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos con el ELN.

Los protocolos brindan garantías mínimas de seguridad a los líderes guerrilleros para regresar a zonas montañosas o selváticas de Colombia, poniéndolos a salvo de operaciones militares durante un determinado tiempo acordado previamente entre las partes.

Duque solicitó a Cuba la entrega de 10 miembros del ELN que permanecen en la isla y levantó la suspensión de las órdenes de captura de su equipo negociador.

El presidente colombiano respondió más tarde que su solicitud de extradición no estaba dentro del contexto de las negociaciones que ya se han celebrado, sino en respuesta a un "acto criminal que viola los derechos humanos".

"Ningún acto de esa naturaleza merece ningún tipo de protocolo que evite que se haga justicia, por esa razón pedimos a este gobierno que entregue a estos criminales para que se haga justicia", dijo Duque en un acto de gobierno.

Desde que inició su gobierno en agosto del año pasado, Duque mantiene congeladas las negociaciones con el ELN hasta que esa guerrilla cese los ataques contra la infraestructura petrolera y libere a las personas que mantiene secuestradas, demandas a las que se ha negado el grupo rebelde.

El ELN, que tiene unos 2.000 combatientes y es considerada una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, es radical, tiene una cadena de mando difusa y disenso entre sus filas, lo que según fuentes de seguridad y analistas dificulta lograr un acuerdo de paz.

El grupo rebelde, fundado por sacerdotes católicos radicales en 1964 e inspirado en la revolución cubana, no se atribuyó la responsabilidad del ataque hasta el momento, ni ha difundido una declaración pública. Una solicitud de Reuters tampoco recibió el viernes comentarios del ELN.