Washington. Estados Unidos, con nuevo presidente en enero, mantendrá la presión sobre el gobierno sandinista de Daniel Ortega con miras a lograr "elecciones libres" en Nicaragua, dijo el miércoles el subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Michael Kozak.

"Estados Unidos está listo para incrementar la presión contra el gobierno de Ortega para acelerar las reformas electorales" con miras a los comicios de noviembre de 2021, donde Ortega podría buscar su reelección, afirmó Kozak en conferencia de prensa virtual.

Precisó que durante la gestión del presidente Donald Trump se han visto "esfuerzos bipartidistas", de demócratas y republicanos, en el Senado, "enviando cartas a Ortega, haciendo peticiones muy similares a las que está haciendo esta administración".

A manera de ejemplo citó la ley conocida como "Nica Act", aprobada en 2018 a propuesta de republicanos y demócratas, que entre otras acciones permite a Estados Unidos condicionar préstamos que Nicaragua gestione ante organismos financieros multilaterales.

El republicano Trump dejará el cargo en enero de 2021 a su sucesor, el demócrata Joe Biden. Nicaragua celebrará elecciones presidenciales y legislativas en noviembre de 2021 para renovar a sus autoridades para los próximos cinco años.

Sanciones seguirán. Estados Unidos ha sancionado a más de 24 funcionarios, familiares de Ortega y entidades por supuesta corrupción y violación de derechos humanos en el contexto de las protestas sociales de 2018, donde la represión dejó más de 320 muertos, miles de exiliados y cientos de detenidos, según organismos humanitarios.

"Continuaremos usando estas y otras herramientas que tenemos disponibles hasta que veamos reformas que permitan elecciones libres y la liberación de presos políticos y terminen la represión", añadió.

Kozak consideró que el gobierno no da muestras de apertura, sobre todo con la aprobación de la denominada Ley de Agentes Extranjeros, que obliga a organizaciones de la sociedad civil que reciben fondos de fuera a registrarse ante el Ministerio de Gobernación.

"Esta ley tendrá un efecto paralizador en las actividades de la sociedad civil en el período previo a las elecciones", consideró.

Criticó también la Ley de Ciberdelitos, que puede perseguir a los adversarios de Ortega que expresen opiniones en redes sociales. "Son barreras para la democracia", subrayó Kozak.