El Gobierno del presidente Joe Biden se prepara para eliminar a la desmovilizada guerrilla colombiana de las FARC de la lista estadounidense de organizaciones terroristas extranjeras, cinco años después de que firmó un acuerdo de paz con Bogotá, dijeron este martes dos personas familiarizadas con el asunto.

El Departamento de Estado notificó el martes al Congreso de su prevista exclusión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y se espera un anuncio en los próximos días, dijo una de las fuentes a Reuters.

La eliminación de la designación de terrorismo podría ayudar a liberar la ayuda estadounidense a proyectos que involucren a exrebeldes y reforzar el acuerdo en general con una nueva demostración del apoyo.

"Hemos iniciado el proceso de consulta con el Congreso sobre las acciones que estamos tomando con respecto a las FARC", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en una sesión informativa diaria.

El funcionario se negó a especificar si la consulta llevará a sacar a las FARC de la lista negra de terrorismo, pero dijo que el Gobierno de Biden está comprometido con la "implementación y preservación" del acuerdo de paz con Colombia.

Las FARC llegaron a un acuerdo de paz con el Gobierno colombiano en 2016, poniendo fin a más de cinco décadas de participación en el conflicto armado interno del país que ha dejado millones de desplazados y más de 260.000 muertos.

El acuerdo se negoció con el apoyo de la administración del entonces presidente estadounidense Barack Obama, en la que Joe Biden se desempeñó como vicepresidente.

Las FARC fueron designadas por primera vez como organización terrorista por Estados Unidos en octubre de 1997.

Después de la desmovilización, las guerrillas ingresaron a la política, inicialmente llamándose Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, manteniendo el acrónimo de las FARC, y luego asumieron el nombre de Comunes. El partido recibió 10 escaños en el Congreso después de la firma del acuerdo de paz.

El acuerdo de paz ha enfrentado obstáculos y desafíos, incluida la decisión de varios excomandantes que argumentaron un incumplimiento, de regresar a la lucha armada, así como el asesinato de alrededor de 300 exmiembros de las FARC en todo el país, según grupos locales de derechos humanos.

El ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, dijo que era previsible la decisión de Washington de excluir a las FARC de la lista, pero advirtió que las disidencias siguen siendo "terroristas" y el Gobierno del presidente Iván Duque continuará combatiéndolas.

Biden se reunió con Duque por primera vez al margen de una cumbre climática internacional en Escocia a principios de este mes. No transcendió sí discutieron las perspectivas de exclusión de las FARC.

Uno de los argumentos a favor de la exclusión de la lista fue que los antiguos integrantes las FARC ahora están involucrados en tantos aspectos de la vida política y económica colombiana que fue difícil brindar ciertos tipos de ayuda estadounidense debido a las restricciones impuestas por la lista negra, explicó una de las fuentes.

Los grupos de la lista enfrentan la congelación de activos y la prohibición de que los estadounidenses brinden ayuda o hagan negocios con ellos.