El calendario del poder en Venezuela tiene marcado el 10 de enero en rojo. Ese día terminará el primer mandato de Nicolás Maduro y comenzará su segundo período constitucional, que iría hasta 2025. Y aunque el mandatario ya advirtió que asumirá el poder porque “tiene el respaldo del pueblo, de los militares y de las demás fuerzas vivas del país”, su gobierno no sería reconocido por un grupo de países. Según versiones de prensa, cerca de 40 naciones planean desconocerlo.

¿Qué posición asumirá Colombia? El canciller Carlos Holmes Trujillo informó que la nación “tomará la decisión de cara al 10 de enero de 2019 conjuntamente con los cancilleres del Grupo de Lima”. Este, conformado en 2017 (año de las violentas protestas contra el gobierno venezolano) por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía se reúne este viernes 4 de enero en la capital de Perú para tomar una postura común. De lo que pase en esta cita se desprenderán los siguientes pasos de la administración de Donald Trump con Venezuela.

Según una alta funcionaria del Departamento de Estado de Estados Unidos, “vemos el 10 de enero como una fecha importante, es algo que estamos hablando con otros países de la región, con miembros del Grupo de Lima y con otras naciones, así como con la Unión Europea y otros países interesados. Es un momento importante”. Washington incluso le pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) convocar un Consejo Permanente para el mismo 10 de enero con el objetivo de debatir sobre cómo el continente americano debe responder a la posesión de Maduro.

Nicolás Maduro, que está en el poder desde 2013, fue reelegido presidente el pasado 20 de mayo en unas elecciones no reconocidas por la mayor parte de la comunidad internacional y, por lo tanto, ahora se abre un escenario incierto en el que los países deben decidir si mantienen o cortan relaciones diplomáticas.

¿Qué pasa si muchos países no reconocen a Maduro? Según Diosdado Cabello, “¡nada!”. El segundo hombre del chavismo y presidente de la Asamblea Constituyente tachó de ridícula la iniciativa del 10-E: “Tontos, ridículos… ahora resulta que la cosa es hasta el 10 de enero… menos mal, estábamos preocupados”.

Fue el canciller español, Josep Borrell, quien habló primero de la fecha clave. “A Maduro el 10-E se le acaba ese mandato y empieza uno con base en unas elecciones que no reconocemos. Nosotros no reconocemos gobiernos, reconocemos Estados. Pero sí, hay un problema político porque este señor a partir del 10 de enero no será un representante político”.

¿Qué pasa si muchos países no reconocen a Maduro? Según Diosdado Cabello, “¡nada!”. El segundo hombre del chavismo y presidente de la Asamblea Constituyente tachó de ridícula la iniciativa del 10-E: “Tontos, ridículos… ahora resulta que la cosa es hasta el 10 de enero… menos mal, estábamos preocupados”.

En entrevista con el canal público VTV, Maduro dijo que “no hay posibilidad de que gobierno alguno diga ninguna palabra desde el extranjero para conocer, reconocer o desconocer lo que es la legitimidad constitucional y democrática del gobierno que voy a presidir desde el 10 de enero”.

No sería la primera vez que se desconoce un gobierno en América Latina. Ya sucedió con Honduras, después del golpe a Manuel Zelaya en 2009; con Paraguay en 2012, cuando salió el presidente Fernando Lugo, e incluso con Cuba, cuando el país salió del sistema interamericano. “No sería un caso extraño en el continente que un país quede al margen de la institucionalidad. Pero, ¿eso qué significa? Que el gobierno de Maduro no podría firmar acuerdos, se le complicaría su gestión”, explica Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

Agrega el experto que, no obstante, esta vez Venezuela sería un caso atípico por el nuevo panorama latinoamericano. “Por primera vez los tres países vecinos de Venezuela están alineándose: Colombia, Brasil y Estados Unidos (Venezuela colinda con la zona marítima de Puerto Rico, Estado asociado de EE. UU.) quieren unir fuerzas por el deterioro democrático venezolano y la grave crisis migratoria que afecta toda la región”, explica Rodríguez.

Sin embargo, la mayor preocupación de Washington es el aumento del paso de drogas por territorio venezolano. Así lo dejó claro el secretario de Estado, Mike Pompeo, durante su visita a Colombia y Brasil, en la que pidió “aumentar la presión a Venezuela para restaurar la democracia”.

“¿Rusia y China? Buscarán que, independientemente de lo que suceda en Venezuela, se protejan sus intereses”, explica el investigador de la U. del Rosario.

¿Y el 5 de enero? La oposición también ha dicho que si Maduro jura un nuevo período el 10 de enero, su “gobierno será de facto e ilegítimo” y se prepara. Mañana, 5 de enero, será una fecha clave. La oposición elegirá a la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional (AN), a la que Maduro le quitó todos los poderes. “Esta elección es clave porque, en caso de que Maduro salga del poder, sería esta la que haga la transición. Se sabe que Leopoldo López, María Corina Machado, Julio Borges, Henrique Capriles, entre otros, han hablado de un plan para el día después de la salida de Maduro”, explicó Rodríguez.

Según el periódico español El Mundo, se llama “Plan País, el día después”, y contiene una hoja de ruta para salir del caos económico que dejó la Revolución Bolivariana. El diario confirma que el contenido de dicha estrategia fue compartida con embajadas “amigas” europeas y americanas.

Maduro ya dijo que “llueva, truene o relampaguee” asumirá su nuevo período presidencial el próximo 10 de enero, mientras Naciones Unidas señala que la crisis migratoria crece: al menos 5.500 personas salen diariamente de ese país, la mayoría rumbo a Colombia y otros países de la región como Perú y Ecuador.