Washington.- El médico de la Casa Blanca, Sean Conley, dijo la noche de este viernes que el presidente Donald Trump no necesita hacerse la prueba del coronavirus pese al positivo del embajador de Brasil en Washington, Nestor Forster, con el que cenó el pasado fin de semana.

Foster es el segundo miembro de la delegación del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que permaneció el fin de semana en Mar-a-Lago y que estuvo en contacto con Trump que da positivo por el COVID-19 después del jefe de prensa del Gobierno brasileño, Fabio Wajngarten.

"La exposición del presidente al primer individuo fue extremadamente limitada (apretón de manos y fotografía), y aunque pasó más tiempo cerca del segundo, todas las interacciones ocurrieron antes de que empezase ningún síntoma", dijo Conley.

"Dado que el presidente sigue sin síntomas, no está indicado hacerle la prueba del COVID-19" ni que se someta a una cuarentena voluntaria, añadió.

Durante una rueda de prensa este viernes en la Casa Blanca, el gobernante estadounidense dijo que "muy probablemente" se hará la prueba del coronavirus "bastante pronto" pese a que no tiene síntomas de la enfermedad.

Donald Trump, Jair Bolsonaro y el asesor de prensa Fabio Wajngarten, quien dio positivo a la prueba de coronavirus. En la foto aparecen juntos tras compartir una cena en Mar a Lago, Florida, Estados Unidos, el 7 de marzo de 2020.

"Creo que lo haré igualmente (aunque no tenga síntomas). Bastante pronto. Estamos mirando el calendario", bromeó, al tiempo que no quiso responder a una pregunta sobre por qué no se somete a un régimen de aislamiento preventivo, como recomiendan las autoridades sanitarias.

Dispondrá de hasta US$50.000 millones para COVID-19. Trump emitió este mismo viernes una declaración de "emergencia nacional" por el coronavirus, la cual permitirá que miles de millones de dólares y recursos federales sean canalizados hacia los estados estadounidenses más afectados.

Al declarar que el brote de coronavirus en Estados Unidos constituye una emergencia nacional, Trump invocó la Ley Stafford, aprobada por el Congreso en 1988 para proporcionar asistencia federal a los gobiernos estatales y locales con el fin de "salvar vidas y proteger la propiedad y la salud y seguridad públicas".

También se puede recurrir a la Ley Stafford para proporcionar ayuda federal a los gobiernos estatales y locales para asistirlos en la respuesta a "desastres de gran magnitud" como huracanes, terremotos, deslizamientos de tierra, inundaciones, tsunamis o incendios.

"Solo el gobierno federal puede proporcionar la coordinación necesaria para abordar una pandemia de este tamaño y alcance nacional causada por un patógeno introducido en nuestro país", dijo Trump en una carta a los jefes de departamento informándoles que estaba invocando la Ley Stafford.