El ex presidente boliviano Evo Morales ha advertido de que mantendrá movilizados a sus simpatizantes en las calles hasta que el "Gobierno de 'facto'" que dirige Jeanine Áñez dé "garantías" de seguridad a todos los miembros de su partido político, el Movimiento Al Socialismo (MAS), y lleve a cabo una investigación de la "masacre".

Morales dimitió el pasado 10 de noviembre después de que la auditoría electoral realizada por la Organización de Estados Americanos (OEA) confirmara "irregularidades" en los comicios presidenciales del 20 de octubre, de los que se había proclamado vencedor. Desde entonces, simpatizantes y detractores del líder indígena han tomado las calles dando lugar a enfrentamientos entre ellos y con las fuerzas de seguridad que han dejado más de 20 muertos y 700 heridos.

Interrogado, en una entrevista concedida a DPA en Ciudad de México, donde está en calidad de asilado político, sobre si llamará a los suyos a deponer la movilización callejera, se ha mostrado dispuesto pero ha planteado dos requisitos previos.

"Primero tiene que dar garantías este Gobierno 'de facto'. Injustamente ex ministros y asambleístas están siendo perseguidos, amenazados. Segundo, tiene que haber una comisión nacional e internacional para dar con los autores intelectuales y materiales de semejante masacre", ha dicho.

"No es Gobierno interino. Gobierno interino es cuando el presidente se ausenta y hay una sucesión constitucional. La señora que está era segunda vicepresidenta de los senadores y se proclama presidenta. Es un Gobierno 'de facto' y no interino", ha defendido.

Morales ha reivindicado que dimitió "para que los militantes (del MAS) no fueran agredidos" y, si bien no se arrepiente, ha reprochado a las nuevas autoridades que "siguen" cargando contra ellos. "24 muertos a bala, ya es dictadura", ha denunciado.

Así, ha reiterado que está dispuesto a regresar a Bolivia para ayudar a encontrar una solución política a la crisis. "Ustedes saben que tenemos mucha ascendencia dentro del movimiento campesino indígena originario. (...) Entonces sé que mis compañeros, mis hermanos del campo, pueden entender cómo podríamos buscar paz", ha declarado.

A este respecto, ha aclarado una vez más que no sería candidato a las nuevas elecciones presidenciales que se están planteando. "Por la vida y por la democracia, Evo no participa si no quieren que participe", ha afirmado. "A mí no me perdonan porque soy indio, no me perdonan por nacionalizar los recursos naturales", ha apostillado.

Preguntado sobre si teme ser arrestado a su vuelta, puesto que a su partida contó que habían ofrecido una recompensa de 50.000 dólares a sus escoltas personales para que le detuvieran, ha respondido que, aunque "por Constitución" no podrían capturarlo "salvo que haya un proceso de responsabilidades por algún tema y haya sentencia", "evidentemente no hay cierta seguridad". "Por eso la comisión (mediadora) esperamos que empiece (para) garantizar seguridad para todos", ha incidido.

"Gobierno 'de facto'". Por otro lado, se ha referido a Jeanine Áñez, la vicepresidenta segunda del Senado que se proclamó presidenta interina para llenar el vacío de poder dejado por la dimisión de Morales y los altos cargos llamados a sucederlo, esto es, el vicepresidente del país y los presidentes de Senado y Cámara de Diputados.

"No es Gobierno interino. Gobierno interino es cuando el presidente se ausenta y hay una sucesión constitucional. La señora que está era segunda vicepresidenta de los senadores y se proclama presidenta. Es un Gobierno 'de facto' y no interino", ha defendido.

Morales ha argumentado que la Asamblea Legislativa todavía no ha completado el trámite de recibir y aceptar o rechazar su carta de dimisión. "Si no ha rechazado, entonces ¿ahora quién es la presidenta interina? La presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa. Es legal y constitucionalmente la presidenta", ha aseverado.

En consecuencia, se ha posicionado junto a los líderes cocaleros, que han dado a Áñez un plazo de 48 horas para que salga del Palacio Quemado. En su opinión, "si renunciara, haría un gran favor a la democracia, a la sucesión constitucional".

No obstante, ha respaldado la idea de convocar nuevas elecciones presidenciales, apuntando como único escollo quién debe hacerlo. "Para eso es la negociación", ha señalado. "Los mediadores, los facilitadores, tienen que hablar con todos los sectores", ha emplazado.

De presidente a mesero. Sobre su futuro, a corto y medio plazo lo ve ligado a los bolivianos. "Sin pueblo unido y organizado, no hay Evo. Evo es uno más de ellos", ha declarado, aunque matizando que tiene "un poquito" más de experiencia en "organizar". "Quiero acompañar a mis compañeros. Es mi obligación, (después de) tantos años que me acompañaron", ha añadido.

A la pregunta de si ese acompañamiento podría ser otra vez desde la Presidencia de Bolivia, ha contestado que "por ahora" se limitará a "fortalecer" su movimiento político. "Eso por ahora", ha hecho hincapié.

En este sentido, ha querido aclarar que no siente apego al sillón de mando. "El cargo no se busca, el cargo te busca", ha sentenciado, subrayando que si optó a un cuarto mandato fue porque se lo pidieron: "No es que yo he buscado". Así, ha dicho que solo seguirá en política si puede "aportar algo". "Si no, me quedo en casa", ha recalcado

A largo plazo, Morales pretende retirarse definitivamente de la vida política. "Mi gran deseo, cuando termine mi gestión como presidente, es ir a mi región y hacer un restaurante de tambaqui, que es un pescado. Yo los sirvo, cobro el plato y, de paso, la foto te cobro", ha relatado.