Madeira. El Gobierno de Portugal ha considerado "un acto hostil" la decisión del Ejecutivo venezolano de suspender temporalmente la licencia de la aerolínea TAP por las presuntas irregularidades detectadas en el vuelo de retorno del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, que voló de Lisboa a Caracas.

El ministro de Exteriores portugués, Augusto Santos Silva, ha condenado la medida y ha defendido que Portugal siempre ha actuado con "equilibrio", intentando "hablar con todos". "No hemos hecho otra cosa en Venezuela (...) que intentar ayudar", ha defendido en declaraciones a la agencia Lusa.

El lunes, desde Bruselas, ya lamentó las "artimañas comunicativas" de Caracas y subrayo que "el hecho más relevante que ocurrió en Caracas (...) fue que un ciudadano que regresaba por vía aérea a su país (...) fue escoltado a su llegada por fuerzas policiales, como era su obligación, y a pesar de todo fue salvajemente agredido".

En la misma línea que el ministro se ha pronunciado el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, para quien se trata de una medida "inaceptable, incomprensible e inadmisible". El jefe de Estado ha advertido de que la suspensión decretada en Venezuela contra Trump es "muy punitiva" para los portugueses.

El régimen chavista acusa a TAP de una serie de irregularidades en el vuelo TP173, entre ellas incongruencias en la lista de pasajeros o fallos de los controles de seguridad que habrían permitido a un tío de Guaidó introducir material explosivo a bordo.

Guaidó ha argumentado que su presencia como Antonio Márquez en el listado de pasajeros está justificada porque su nombre completo es Juan Gerardo Antonio Guaidó Márquez. "He viajado con mi nombre. Si a la dictadura no le gustan mis nombres esa es otra cosa", esgrimió el lunes en rueda de prensa.

TAP ha negado las acusaciones que se le imputan, mientras trata de buscar acomodo para quienes tienen comprados billetes a Venezuela. Los pasajeros con un viaje previsto para este martes han sido acomodados en otras compañías y la firma está "evaluando soluciones" para "miles" de personas más, según el diario luso 'Publico'.