La presidenta Jeanine Añez condenó este jueves que, desde su asilo político en México, Evo Morales continúe realizando declaraciones políticas “incitando” a la población boliviana en su “afán prorroguista” y anunció que la Cancillería presentará una acción ante ese gobierno para que se respeten protocolos.

“Evo Morales, desde su exilio, está rompiendo con todos los protocolos porque él no debería estar haciendo declaraciones públicas, se supone de que es un exiliado y que no tiene el derecho de estar haciendo  manifestaciones públicas incitando desde donde está a la población”, afirmó en puertas del Palacio Quemado, un día después de haber posesionado a parte de su gabinete.

Morales hizo declaraciones ni bien llegó a territorio mexicano el martes, en un acto junto al canciller de ese país, Marcelo Ebrand. Allí dijo que fue víctima de un golpe de Estado, insistió en su triunfo en primera vuelta en las elecciones del 20 de octubre y anunció que, mientras tenga vida, su lucha continuará.

Posteriormente fue entrevistado por la cadena Telesur y un medio mexicano y además ofreció una conferencia de prensa en la que dijo que está dispuesto a volver al país para lograr su pacificación. “Si mi pueblo lo pide, estamos dispuestos a volver para pacificar”, señaló.

“México tendría que exigirle a don Evo Morales a  que cumpla los protocolos de asilo y no estar incitando al país con su afán prorroguista donde está. Creo que es verdaderamente vergonzoso lo que hace”, insistió Añez.

“México tendría que exigirle a don Evo Morales a  que cumpla los protocolos de asilo y no estar incitando al país con su afán prorroguista donde está. Creo que es verdaderamente vergonzoso lo que hace”, insistió Añez, para luego anunciar que, “ante esa ruptura de protocolo”, la canciller Kern Longaric presentará una queja al gobierno a Manuel López Obrador.

El gabinete de Áñez se plantea un gobierno de reconciliación. El recientemente instalado gobierno de Jeanine Áñez se planteó la necesidad de establecer entre sus principales líneas de acción el reencuentro, el diálogo y la reconciliación.

Vamos a tener “un gobierno de reencuentro, de diálogo y de reconciliación”, dijo en su discurso de juramento, a nombre de sus colegas ministros, la nueva canciller Karen Longaric, conocida académica e internacionalista en el país.

Ante la nueva mandataria, la ministra adelantó parte de su política exterior que se caracterizará por incidencia de Bolivia en el contexto internacional. “A partir de hoy, Bolivia asumirá un rol activo sin falso protagonismo ni posturas histriónicas”, dijo.

“No es un gobierno que quiere volver al pasado”, remarcó.